En esta segunda parte de la conversación, Jatziri Gallegos nos habla de su llegada a Xalapa y de sus proyectos personales.

Seguiré mi viaje

En diciembre del 2016, me gradué de Queens College en la maestría de Music Jazz Studies y en 2017 -que era otro año de trabajo-, estaba trabajando en una escuela, estaba bastante tranquila, me sentía muy cómoda pero, igual, con esa sensación de que Nueva York ya me tenía un poco harta y cansada, y a mediados del año, surgió la oportunidad de venir a visitar el Centro de Estudios de Jazz de la Universidad Veracruzana, JazzUV, con una propuesta, porque se había abierto una opción de trabajar en el área de canto, necesitaban el apoyo de un docente que tuviera una maestría, que fuera mexicano, todos esos procesos de institución que son necesarios.
Vine como por mayo del año pasado a conocer la escuela, a conocer al coordinador, a ver un poquito lo que estaba pasando con los alumnos, a conocer a los maestros, el programa, etc. Después hice una propuesta, me ofrecieron coordinar el programa de canto y lo empecé a hacer el semestre pasado. Fue como un vaivén de vivir entre Nueva York, Ciudad de México y Xalapa, porque interrumpí muchas actividades en Nueva York y tenía que estar yendo y viniendo, incluso por casas de trabajo, de visa, laborales, mi apartamento, mis cosas, todo. Eso me trajo acá, fue como una onda de destino.
Aún tengo muchos pendientes en Nueva York, ahorita estoy en el proceso de mi visa de artista, que es todo un rollo con esta administración de Donald Trump, realmente es, hasta cierto punto, idealismo incongruente y me es difícil aceptar que quiero tener las puertas abiertas en un sistema con el que no concuerdo, no estoy de acuerdo en muchas cosas que pasan como el trato que se les da a los mexicanos y a mucha gente, además de las políticas absurdas que tiene esta persona, la verdad es que ni ganas me dan de ir al país, pero tengo una vida entera ahí y tengo amigos y ahí está la música y las oportunidades laborales que tengo abiertas.
Fue el año pasado cuando llegué a Xalapa y ¿qué te puedo decir?, estoy fascinada.

Caminhos cruzados

Hay un compañero que conocí hace varios años, la primera vez que vine a Xalapa. Antes de venir a JazzUV, no había estado más que dos veces en Xalapa -por dos noches-, una vez vine a tocar a La Tasca del Cantor, en un tour que hice del sureste de México, y esa noche conocí a mi amigo Beto Jiménez, un guitarrista que también trabajaba en JazzUV. Después hice otra gira, ya con Beto, y vine por dos noches, canté en un lugar que se llama Al Andalús y en La Bruja.
Mientras todos estos años pasaron desde que nos conocimos Beto y yo, él estaba queriendo aplicar para la maestría en Nueva York, yo ya me las sabía todas, de trámites y becas era una experta, yo podía haber trabajado de eso (risas) y le ayudé en todo, que el TOEFL, que las traducciones, que la carta, que esto y que el otro y él me recomendó con Rafa [Alcalá], el coordinador de JazzUV, y en el momento en que yo acepté entrar a JazzUV, a él lo aceptaron en la escuela y, literal, volamos el mismo día ( risas), él llegó a Nueva York y yo llegué a México, fue bien padre esa onda de conexión, de cómo cruzamos caminos para que yo llegara a la escuela que él estaba dejando y él llegara a la escuela en la que yo estudié.

Tantos cambios, tanta gente, tantas lunas…

Vivo tantos cambios, tanta gente,
tantas lunas,
tanta luz y me sobra raíz.
(Me sobran raíces.
Jatziri Gallegos)

Este año me establecí en Xalapa, ya estoy más involucrada en la escuela, ya dispongo de más tiempo porque ya no estoy viajando a la Ciudad de México cada fin de semana, como lo hacía, ya no estoy viajando cada mes a Nueva York, como lo hacía, y ya estoy empezando a involucrarme en esta ciudad que creo maravillosa, interesantísima y que artísticamente y musicalmente, está muy en armonía con lo que yo necesito. Después de estar casi una década en una ciudad tan ajetreada, intercalando con otra ciudad tan ajetreada como la Ciudad de México, Xalapa me vino a caer muy bien y creo que establecerme -aunque llevo muy poco tiempo aquí-, me ha ayudado muchísimo reubicar cosas artísticas y personales que están increíbles.
Mi proyecto como solista va en evolución, cada año quiero hacer algo nuevo y por lo mismo ha sido muy difícil concretarlo. En Nueva York, todo el tiempo estás cambiando, conociendo nueva gente y es bien difícil concretar algo porque, aparte, es costosísimo, es muy difícil poder ensayar con músicos y hacer todo un tour porque estás trabajando todo el tiempo. El último año ha sido de cambios brutales, geográficos y de vida y de todo, y ha sido imposible sentarme y dedicarme a ese proyecto, pero también ha sido por asegurarme de que, lo que haga, sea lo que realmente quiero hacer y no nada más estar tratando de sacar algo por sacarlo, por ponerlo en las redes o por ganar «likes» y toda esta onda.
En toda mi carrera, independientemente de tener un disco o buscar un sello o crear una campaña de publicidad de mi proyecto como solista, siempre he estado en la constante creación en los conciertos, siempre he estado tocando. Creo que yo nací para estar en el escenario porque prefiero mil veces que me graben en el escenario, que me tomen fotos en el escenario, que me hagan videos en el escenario, que me hagan entrevistas en el escenario, a toda la preproducción de un proyecto, entonces, me ha costado muchísimo trabajo toda esta onda de escribir la autobiografía y ahora las fotos y ahora la pose, todo eso me es muy ajeno, a pesar de que fui actriz y no le tengo miedo a las cámaras, es más bien que yo siento que fluyo mucho en el escenario y es donde me siento más genuina, donde puedo expresar mi voz realmente como es, y siento que es más fácil hablar sobre mi proyecto cantando que platicando o escribiendo o poniéndolo en una foto o en un flyer o en un promo. Eso es lo que me ha faltado para concretar mi proyecto, pero ya tengo que armarlo para lanzarlo y buscar otras oportunidades.
Conozco muchos músicos de México con los que he participado en veranos o en inviernos que venía de vacaciones, pero en realidad soy muy nueva en México, no conozco muy bien cómo se mueve el ambiente, no estoy muy activa, ahorita en Xalapa apenas comienzo a conocer nuevos músicos, pero eso es en lo que estoy trabajando ahora.

Postales

Ahorita también estoy trabajando en un proyecto debut que se va a estrenar en marzo, es una colaboración con una colega de Polonia que es cantante y violinista, se llama Karolina Beimcik, nos conocimos en la maestría y empezamos un proyecto musical allá en Nueva York, pero nunca se concretó por lo mismo, porque Nueva York te separa, en Nueva York no ves a tus amigos, no vas a un café porque no te da tiempo, pero ahora que ella se fue a Polonia -las dos dejamos Nueva York casi al mismo tiempo-, inmediatamente regresó el proyecto en espíritu y se dio la oportunidad de que ella va a venir en marzo al Eurojazz Festival con su proyecto Zorya y dijimos es el momento para lanzar nuestro proyecto, que es relación intercultural entre México y Latinoamérica, y un país tan diferente como Polonia.
Somos muy buenas amigas, pero tenemos muchas diferencias musicales y al momento en que las juntamos, se hacen cosas padrísimas, decidimos hacerlo y lo vamos a lanzar en marzo, el proyecto se llama Postales.

(CONTINÚA)

PRIMERA PARTE: El murmullo de una brisa matutina
TERCERA PARTE: Me sobran raíces
CUARTA PARTE: Encore: Jatziri según Jatziri


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