La capital francesa fue elegida este lunes como nueva sede de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés).

París fue designada en una votación celebrada en Bruselas, Bélgica, por ministros de 27 países de la Unión Europea (UE) entre ocho capitales europeas candidatas y fue elegida como nueva sede del organismo, debido a la salida del Reino Unido de la UE, prevista para marzo de 2019.

Londres es hasta el momento la ciudad sede de la Autoridad Bancaria Europea, creada en 2011, y sus funciones son principalmente regulatorias.

La candidatura de París fue elegida por sorteo después de empatar en la tercera ronda de votación con la de Dublín, mientras que Fráncfort, Alemania, había quedado descartada en la segunda ronda.

El ministro estonio Matti Maasikas calificó el proceso como un triste recordatorio de las consecuencias concretas del Brexit.

El organismo resaltó en un comunicado que la designación de la capital gala «aporta seguridad a sus actuales y futuros empleados sobre la nueva localización y pone fin a un periodo de incertidumbre.

«La EBA confía en que Francia apoyará a la Autoridad para asegurar una transición fluida, algo crucial para continuar desarrollando sus objetivos de mantener la estabilidad financiera de la Unión Europea y salvaguardar la integridad, eficiencia y funcionamiento ordenado del sector bancario», según la nota.

La institución se encarga de realizar las denominadas «pruebas de resistencia» a los bancos europeos para identificar eventuales debilidades en la estructura de capital de los bancos.

«El presidente de la República (francesa) está feliz y orgulloso de esta elección que muestra el compromiso europeo de Francia y el atractivo de nuestra capital, que confirma así su rango de plaza financiera mayor” declaró el presidente Emmanuel Macron, en un comunicado emitido esta noche.

«El conjunto de actores puede contar sobre el apoyo del Estado para hacer de esta relocalización un pleno éxito, al servicio de una regulación europea justa y eficaz” añadió el boletín de prensa.

Ámsterdam y París se adjudicaron el derecho a albergar las sedes de dos agencias reguladoras que dejarán Londres por la salida de Reino Unido de la Unión Europea.

Con información de Excélsior

La capital francesa será la nueva sede y la decisión, señalaron, garantiza una continuación sin interrupciones de sus actividades.