Ahora menos que nunca existe el riesgo de que se pierda la tradición de los “fieles difuntos”, sin embargo lo preocupante y desafortunado es que comercialmente se pretenda hacer una simbiosis con el Halloween que no tiene nada que ver con la nación mexicana, expresa la maestra en cartonería internacional Ana María González.

Quien desde niña se hizo artesana, gracias a que su padre fue carpintero, y desde hace 30 años elabora catrinas y catrines con cartón, señala que la situación es grave, sobre todo en las escuelas donde ahora a los niños se les invita a que celebren ambas tradiciones al mismo tiempo, sin brindarles mayor información.

“Eso está grave porque tampoco se informan de donde viene el Halloween, que es una transfiguración de las culturas europeas, el Halloween es la venganza de las mujeres a las que mataron por saber más, es como si homenajeáramos el asesinato, sobre todo si se trata de mujeres, ahí está el peligro y pérdida de los valores trayendo una cultura que no es la nuestra en cuanto a la muerte”.

Puntualiza que México homenajea a los muertos desde la época prehispánica, en su día y en sus diferentes formas, con sus cielos, con la cosmovisión prehispánica en cada una de las culturas que existían desde antes de la colonización, y aunque esto es también una mezcla o simbiosis de la colonización, se hace con respeto a los muertos.

Niños deben comprender la visión de la muerte 

Pero además señala que las familias y las escuelas tienen otra responsabilidad que es la de reforzar la tradición de los “fieles difuntos” para que los menores comprendan perfectamente cuál es la visión que se debe tener ante algo inevitable como es la muerte.

“Vivimos todos los días con la vida y la muerte, y necesita morir todos los días algo para que nazca algo más, pero no asesinar, no asesinar bosques, flores o animales por gusto, eso es como retomar valores realmente humanos, sobre todo en este momento porque por un lado les decimos a los niños pórtense bien y no les decimos que significa portarse bien, entonces reciben mensajes totalmente incongruentes”.

La catrina actual pierde la crítica social que le caracterizó en sus inicios Ana María González señala que con respecto a la figura de la catrina, en la actualidad está perdiendo su raíz, que era meramente social, como la creó José Guadalupe Posada, a manera de crítica de la gente que aparenta lo que no es.

“La catrina real es la copia de la cultura francesa en pleno porfiriato para parecernos a los europeos, cuando no teníamos nada que ver con ellos y Posada hace esa crítica social”.

El cartón no es menos bello que el papel maché 

La maestra artesana expresa que la diferencia entre el cartón y el papel maché es el acabado, pues mientras el primero es técnica mexicana y más tosco, pero no menos bello, el papel maché es más fino y viene de Francia.

“A la llegada de los españoles se trabajaba con fibras que se aplastaban para hacer figuras, como engrudo, en la época de la Colonia con la elaboración de las piñatas, se elaboran también judas, para Semana Santa y en este momento nace la cartonería como tal”.

Por último, la maestra nos muestra una máscara o cráneo de una calavera, elaborada en forma desproporcionada en tamaño al cuerpo humano, justamente basada en las calaveras de José Guadalupe Posada.

“Él hacía festiva a la muerte, para decir que todos vamos al mismo lugar, ricos y pobres, en huesito, en homenaje a él las hago de esta manera y que se juegue un poco con la vida y la muerte”.

AVC/Noticias