A más de un cuarto de siglo en que se suscitó la requisa del puerto, esto es a 26 años de este acontecimiento importante para los veracruzanos, porque según el expresidente de México Carlos Salinas de Gortari representaba para Veracruz salir del atraso, inefciencia, inseguridad, del robo a mercancías y principalmente la explotación laboral, la ciudad luce en total abandono, con viviendas y edificios viejos sin remozar y con una tristeza que se siente y se palpa entre la población.

Fue un uno de Junio de 1991, cuando tras la advertencia que hizo el exmandatario a los líderes y trabajadores portuarios sobre este hecho, de manera sorpresiva se cumplió la amenaza con la requisa, que representaba una esperanza para los porteños, porque significaba el desarrollo y el avance hacia un mejor nivel de vida de la población

Sin embargo, todo se quedó en planes y augurios, porque el Centro Històrico de Veracruz luce abandonado, con un atraso social y urbano que refleja pesadumbre y tristeza, quedando en el olvido la alegría, las tardes bullagueras y la derrama económica que los trabajadores portuarios dejaban en la ciudad.

A raíz de la requisa  cada vez, cada año el puerto se rezagó, tanto en su infraestructura urbana, como social y económica, no así el Recinto Portuario, el cual se modernizó en sus maniobras y operaciones, pero el capital no se reflejó en la modernización de municipio.

Para el expresidente Carlos Salinas de Gortari la requisa era para que Veracruz fuera orgullo de México, lejos de ser motivo de vergüenza como lo era en aquel entonces, pero ha sido todo lo contrario, ya que existen puertos como Làzaro Cárdenas, Michoacán que hoy representa ser la fuerte competencia de Veracruz.

¿Y còmo se refleja esto?, en observar y mirar las tristes tardes del centro de la ciudad, con sus portales sin ese bullicio y alegría que reinaba, con edificios feos, sucios, derrumbándose, comercios que han cerrado sus puertas por la falta de fluidez económica, por la inseguridad  y por la falta de inversiones de empresarios y autoridades portuarios, quienes han evadido aportar su granito de arena en estos 26 años y dos meses en que se han beneficiado de la famosa requisa del puerto de Veracruz.

Veracruz puerto, una ciudad hermosa, alegre, bullanguera hoy su imagen es de nostalgia, pesadumbre, abandono y tristeza. Solo basta darse un paseo una  tarde por las avenidas Cinco de Mayo, Madero, Hidalgo, Guerrero, Bravo y sus calles laterales, Serdàn, Mario Molina, Lerdo, Zamora, Juàrez, Emparam, Cosntituciòn para constatar el atraso de nuestra querida ciudad.

Tere G. Quintero