La tala clandestina existe en las zonas serranas que enfrentan conflictos legales, principalmente, advirtió el delegado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), José Antonio González Azuara.

Durante el anuncio de la campaña de reforestación «Un nuevo bosque», informó que se trata de municipios como Ayahualulco y Perote, en donde los ejidatarios no tienen la certeza jurídica de sus tierras.

«Son fundamentalmente las zonas serradas o indígenas, en donde no cuentan con los apoyos necesarios para poder escriturar pequeñas parcelas agrícolas, como en zonas de Ayahualulco, en donde no cuentan con su acreditación legal».

Explicó que esto genera que no puedan obtener un permiso para el aprovechamiento maderable, de manera que optan por talar árboles de manera clandestina como forma para obtener recursos económicos.

«Ya sea porque son tierras intestadas o porque es gente que no tiene escrituras y documentación que le permita acreditar la legal procedencia de la madera».  Y es que dijo que si bien cada vez son más las zonas bajo aprovechamiento, aún permanecen zonas alejadas en las que hay extracción ilegal de madera o bien los encargados de los predios o ejidos, entran al «mercado ilegal» de madera.

«Existen problemas en donde todavía la gente no ha optado por dedicarse a la actividad silvícola, y se da en dos tipos, que te extraigan madera de manera ilegal de tu predio, o que participe el propietario en ese ejercicio».

González Azuara agregó que los ejidos que ya asumieron la silvicultura como su actividad difícilmente permiten que haya tala clandestina en sus predios porque no les conviene tener pérdidas económicas por esa actividad.

Perla Sandoval/Avc