El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a criticar el martes la investigación sobre una supuesta intromisión rusa en la elección del año pasado y fustigó a su fiscal general por no indagar más sobre su rival demócrata en la carrera electoral.

Además, el mandatario apuntó al rol de Ucrania en la elección, aunque no brindó evidencia sobre su reclamo.

En un par de publicaciones en Twitter, el mandatario afirmó a primera hora del martes que el fiscal general Jeff Sessions había adoptado «una posición muy débil» hacia la excandidata presidencial demócrata Hillary Clinton y citó «esfuerzos ucranianos para sabotear la campaña de Trump, trabajando silenciosamente para impulsar a Clinton».

EN LA CUERDA FLOJA

Tras haber sido el primer senador republicano que apoyó a Trump e hizo campaña a su favor, Sessions parece estar ahora en la cuerda floja y, según varios medios, el presidente está tratando de que renuncie e incluso se plantea despedirlo.

El martes, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, le dijo al programa ‘Fox & Friends’, del canal Fox News, que el presidente “está frustrado y decepcionado” por la decisión de Sessions de recusarse de la investigación y “esa frustración no ha disminuido y no creo que disminuirá”.

Junto a Sessions, Trump también atacó hoy en su cadena de tuits al director interino del FBI, Andrew McCabe, de quien sugirió que no está interesado en investigar a Clinton porque su mujer recibió dinero de la campaña de la excandidata para aspirar a un puesto en la legislatura estatal de Virginia.

Por otro lado, Trump subrayó en otro tuit que su yerno y asesor, Jared Kushner, «lo hizo muy bien» este lunes, cuando compareció a puerta cerrada ante el Comité de Inteligencia del Senado, en «demostrar» que no conspiró con Rusia durante la campaña.

Kushner negó cualquier negligencia en sus contactos con rusos el año pasado, dijo que no tiene «nada que esconder» y arremetió contra quienes sugieren que Trump ganó las elecciones con la ayuda de Moscú.

Al respecto, el presidente volvió a señalar hoy en su Twitter que la investigación de la supuesta injerencia electoral rusa y la posible colaboración de su campaña con el Kremlin no es más que una «cacería de brujas», y la ridiculizó al anotar que el siguiente objetivo de las pesquisas será su hijo Barron, de 11 años.

La investigación de la trama rusa está desde mayo en manos de un fiscal especial, el exdirector del FBI Robert Mueller.

Tras conocerse que Mueller y su equipo están ampliando el alcance de las investigaciones a sus finanzas y negocios familiares, Trump ha puesto en marcha una estrategia para tratar de desacreditarles, con el objetivo de apartarles de la pesquisa o cuestionar los resultados que presenten.

Con información de Excélsior