Córdoba, Ver.- La Coordinadora de los Pueblos en Defensa del río Atoyac acusó a los gobiernos locales y al gobierno del estado de proteger a grupos de empresas locales y trasnacionales que siguen dañando la cuenca del río Atoyac.

Aseguraron que los esfuerzos por conservar los ríos, su flora y fauna, han resultado infructuosos, pues pese a ser denunciada la sobre explotación y contaminación del afluente, ninguno de los gobiernos ha querido actuar.

Durante el Comité dictaminador del Tribunal Permanente de los Pueblos, los defensores del río Atoyac denunciaron que los gobiernos y empresas violan masivamente los derechos humanos y ambientales de los pueblos de la Cuenca del Atoyac.

Subrayan que el nacimiento del río Atoyac en Amatlán, así como en la zona del Pico de Orizaba, han padecido la deforestación de los cerros y los bosques que sirven como fuente de recarga al río.

Esto, agrega el documento, ha provocado la pérdida de biodiversidad de flora y fauna que esta actividad acarrea, junto con la caza ilegal de especies nativas.

Aseguraron que esta zona también es blanco del saqueo indiscriminado de materiales pétreos de los lechos de los ríos Atoyac, Seco y Tizapa y la explotación de las minas de piedra en Santa Ana, municipio de Amatlán de Los Reyes.

“Los pueblos de la cuenca del río Atoyac que habitamos los municipios de Amatlán de los Reyes, Atoyac, Yanga, Cuitláhuac, Carrillo Puerto, Cotaxtla, Medellín y Boca del Río hemos decidido unirnos para frenar los intentos de los gobiernos municipales, el gobierno de Veracruz y el gobierno federal para despojarnos de las aguas del nacimiento del río Atoyac”, advierten.

Durante décadas, los pueblos de la cuenca del río Atoyac, han sido afectados por las descargas de vinaza tóxica y otros desechos de los ingenios y las alcoholeras, los desechos de las granjas industriales de pollos y cerdos y los lixiviados de los basureros a cielo abierto que se han instalado sin nuestro consentimiento en toda la región.

“Hoy también estamos padeciendo la deforestación salvaje de todos los cerros y los bosques que sirven como fuente de recarga al río. Hemos denunciado sin que nadie nos escuche, la proliferación de enfermedades crónico-degenerativas que destruyen la vida de numerosas familias en los municipios de Carrillo Puerto y Cotaxtla, pero también la invasión de los humedales de Medellín y Boca del Río para favorecer procesos de especulación inmobiliaria y urbanización salvaje”, apuntaron.

Miguel Ángel Contreras Mauss/Avc