Existen mil 400 especies de escorpiones en el mundo, uno de los arácnidos más peligrosos ya que el peligro no está en sus pinzas, sino en su cola y el potente veneno que puede inyectarnos si nos pica.

Pero lo curioso es que ese veneno tan peligroso para el ser humano es también muy usado en diferentes campos médicos como la investigación del cáncer y el desarrollo de fármacos para prevenir la malaria. ¿El problema? Que hay que extraerlo a mano, y es un peligro para quien debe realizar la tarea, por mucho tiempo que lleve haciéndola.

Existen otras maneras que incluyen estimulación eléctrica y mecánica para poder extraer el veneno del escorpión, pero estos son complicados para los científicos y mortales para los arácnidos, motivo por el que unos investigadores en la Ben M’sik Hassan II University de Marruecos han desarrollado una especie de robot “ordeñador”, por así decirlo, que no sólo agiliza el proceso de obtener el preciado veneno del escorpión, sino que además es mucho más seguro tanto para la criatura como para los científicos.

El sistema es sencillo -tanto como lo puede ser teniendo en cuenta lo que implica: se coloca al escorpión en uno de los espacios que tiene el robot para ello, se le sujeta la cola para que no se mueva y se la estimula de manera eléctrica para que suelte las gotas de veneno en el depósito preparado para ello, que lo recoge y almacena.

De esta forma, el dispositivo VES-4 cumple su propósito sin dañar al animal y sin poner en riesgo a los científicos, además de ser un objeto fácil de transportar y que incluso se puede manejar a distancia. Lo mejor es que tiene una pantalla LED que te informa de la especie de escorpión que están ordeñando. Realmente curioso.

Con información de Sin Embargo