El sol, la arena y la humedad son verdaderos enemigos del móvil y pueden estropear la pantalla y los sistemas electrónicos, según Xataka. Las altas temperaturas afectan el funcionamiento del móvil. Para prevenirlas, evita los rayos directos del sol, dejando el móvil dentro de la bolsa o cubriéndolo con ropa.

La arena fina también puede ser un gran problema. Si no vamos con cuidado se puede meter por ranuras y agujeros, como el puerto jack, los marcos, los contornos de botones y hasta dentro de la batería y de los circuitos. Toma precauciones también si quieres sacar fotos desde la orilla, ya que un chapuzón en agua salada podría ser letal para el móvil.

Para evitar que entre arena o agua en el móvil puedes protegerlo con una funda sumergible, una especie de bolsa hermética transparente que aísla el dispositivo de elementos externos mientras lo podemos seguir usando. Otra opción es la carcasa acorazada. Aunque añaden volumen al móvil y no tienen un diseño especialmente bonito le aporta resistencia. Eso sí, asegurarte de que compras una funda de calidad.

Por último, si estás pensando en cambiarte el móvil puedes considerar la posibilidad de comprar un dispositivo resistente al agua y al polvo. Aunque claro está, la forma más segura de proteger el móvil es dejándolo en casa.