El caso de Javier Duarte de Ochoa no tendría razón de ser sin la red de complicidades que se dieron desde 2010, en el equipo cercano que la mayor parte del tiempo se mantuvo de bajo perfil en medio de las operaciones financieras y de desvío de recursos.

En el documento que se leyó a Javier Duarte de Ochoa, durante la audiencia que se sostuvo en Guatemala, se mencionaron nombres de las personas que ayudaron de alguna manera al desvío de recursos.

Entre esos nombres se encuentran los de Moisés Mansur Cysneiros, Juan José Janeiro Rodríguez, Alfonso Ortega López, Rafael Gerardo Rosas Bocardo y Mario Rosales Mora, en un primer círculo.

Sin embargo en una célula ampliada, se mencionó también a ex funcionarios como Arturo Bermúdez Zurita, Tarek Abdalá Saad, Juan Manuel del Castillo y Mauricio Audirac Murillo, a quienes se señala de haber participado también en el desvío de recursos, desde cuestiones como la omisión en el actuar legal que se les encomendó como servidores públicos o en su caso al participar de lleno en la operación de los recursos.

Entre los principales nombres se encuentra el de Moisés Mansur Cysneiros, amigo cercano de Javier Duarte de Ochoa y de Karime Macías Tubilla, a quien además se le encontró como como titular de una tarjeta de crédito que se facilitó a Karime Macías para hacer compras personales de ropa, joyas y el pago de viajes, entre otras cosas.

También, Moisés Mansur Cysneiros puso en su testamento, como beneficiario directo a Javier Duarte de Ochoa, quien recibiría de manera inmediata los bienes en su posesión en caso de morir.

Incluso, en las libretas propiedad de Karime Macías Tubilla, que fueron encontradas en una bodega en Córdoba, durante el mes de febrero, se identifica en varias anotaciones el nombre de “Moisés” o “Moy”, refriéndose a Mansur Cysneiros, a quien se refería para pasarle quincenas, pedirle cuentas por cada negocio.

Alfonso Ortega López, entre sus actividades tenía la obligación de buscar oportunidades para invertir dinero, de acuerdo con lo que se leyó durante la audiencia, en la que se dijo que desde el 31 de diciembre de 2010 recibió instrucciones directas de Javier Duarte de Ochoa de recibir recursos y destinarlos a inversiones, por lo que tenía que buscar oportunidades para ello.

Fue instruido por el propio Duarte de Ochoa para crear empresas mediante las cuales se adquirieran bienes muebles e inmuebles, como la lancha Aqua Riva, que adquirió en 2011 con la creación de una empresa específica para ello.

A su vez, Juan José Janeiro Rodríguez, también mencionado en las libretas de Karime Macías Tubilla, donde había anotaciones haciendo referencia a “ingreso a cuentas de $/ Juan José Janeiro”.

A Janeiro Rodríguez tocó ser prestanombres y tener dinero en cuentas para comprar diversas propiedades, entre ellas un conjunto de parcelas en un núcleo ejidal en Campeche.

Entre sus tareas además, estaba la de estructurar y hacer los pagos de inversión y venta y como testaferro, dio a conocer en una comparecencia judicial elementos y datos que involucraban a Javier Duarte de Ochoa y a Karime Macías  en la obtención de recursos para beneficio propio.

Incluso entre las actividades que llegó a hacer, por instrucciones de Duarte de Ochoa, estaban las de buscar créditos bancarios, para que el Gobierno del Estado pudiera pagar sueldos y aguinaldos en diciembre, sin embargo en ese momento no los consiguió.

Pese a ello siguió participando en otras actividades que se señalaron durante la audiencia.

Mario Rosales Mora, abogado en la 33 de Naucalpan, Estado de México, también fungía como prestanombres de Duarte de Ochoa, como se leyó durante la audiencia que se llevó a cabo este miércoles.

Otros de los que participaron en el desvío de recursos son el exsecretario Arturo Bermúdez Zurita, quien en una declaración ministerial dijo que en 2014 recibió una llamada de Antonio Tarek Abdalá Saad, entonces tesorero del estado, quien le instruía a nombre de Javier Duarte de Ochoa, que los recursos federales que llegaran a la SSP fueran transferidos en parte a la Secretaría de Finanzas y a otras cuentas.

También el ahora vinculado a proceso, Mauricio Audirac  Murillo, cuando fungía como Secretario de Finanzas, tuvo conocimiento de estas actividades ilícitas, pues se le señaló de participar junto con Janeiro Rodríguez en la búsqueda de créditos para cubrir los desvíos de recursos.

A su vez, se señaló también a Juan Manuel del Castillo, en ese entonces funcionario de la Secretaría de Finanzas, de participar en actividades ilícitas para el desvío de recursos públicos, incluyendo fondos federales destinados a la Secretaría de Educación, los cuales no pudo justificar pues las empresas a las que se desviaron los recursos no generaron las facturas que se necesitaban para acreditar el uso del dinero.

Rafael Rosas Bocardo, también, fue señalado durante la audiencia de ser el prestanombres, por lo que muchas de las propiedades que se han encontrado tienen relación con él.

Esto es lo que se leyó durante la audiencia que sostuvo este miércoles Javier Duarte en Guatemala, sin embargo en fechas recientes se dictó sentencia a Nadia Isabel Arzate Peralta y Elia Arzate Peralta, como parte de la red de corrupción de Javier Duarte de Ochoa, quienes llegaron a un acuerdo con la Procuraduría General de la República para que no se les acusara de delincuencia organizada.

También se encuentran involucrado Javier Nava Soria, quien este martes fue detenido en España, acusado de operación de recursos de procedencia ilícita, como parte de la red de Javier Duarte de Ochoa.

AVC/Noticias