Washington. Estados Unidos disparó el jueves una andanada de misiles crucero contra territorio sirio como represalia por el “atroz” ataque con armas químicas ocurrido esta semana contra civiles, dijeron funcionarios estadunidenses.

Fue el primer ataque directo estadunidense contra el gobierno sirio y la orden militar más drástica de Donald Trump desde que llegó a la presidencia.

Después del lanzamiento, Donald Trump habló con la prensa y sostuvo que era lo más «conveniente para la seguridad nacional» de su país. Agregó que la decisión fue para «prevenir e impedir la propagación y uso de armas químicas letales».

Asimismo, afirmó que «no hay duda de que Siria utilizó armas químicas prohibidas».

El sorpresivo ataque marcó un notable cambio de rumbo para Trump, quien cuando era candidato criticó que Estados Unidos se haya involucrado en la guerra civil siria, ahora en su séptimo año. Pero al parecer el presidente fue conmovido por las fotografías de niños muertos a causa del ataque químico, lo que calificó como «una deshonra para la humanidad» que cruzó «muchas líneas».

Aproximadamente 60 misiles Tomahawk estadunidenses, que fueron disparados desde buques de guerra en el Mar Mediterráneo, tuvieron como blanco una base aérea.

Funcionarios estadunidenses creen que las armas químicas fueron lanzadas desde aeronaves del gobierno sirio con un agente neurotóxico, posiblemente gas sarín.

El ataque estadunidense ocurrió mientras Trump estaba reunido con Xi tratando otro tema que es un dilema de seguridad para Estados Unidos: el programa nuclear de Corea del Norte. Las acciones de Trump en Siria podrían ser una señal para China de que el nuevo presidente no tiene miedo de tomar medidas militares unilaterales, incluso si naciones cruciales como China se interponen en el camino.

Respuesta siria

En Damasco, la televisión estatal siria calificó el viernes los bombardeos estadunidenses como una «agresión», evocando varios objetivos.

Con información de La Jornada