Al Comité Ejecutivo Nacional del PRD le quedan prácticamente unas horas para volver a leer la inconformidad presentada por el ex diputado local, David Velasco Chedraui, y ofrecerle la candidatura a la alcaldía de Xalapa.

De otra manera, el partido del Sol Azteca habrá perdido la oportunidad de ganar una presidencia municipal de mucho postín y que no ha ganado desde 1997, cuando triunfó su candidato Rafael Hernández Villalpando.

Priista de toda la vida, David Velasco tuvo como diputado local serios enfrentamientos con Javier Duarte de Ochoa que lo alejaron no sólo del gobernador (del que no quiso saber más), sino del PRI estatal controlado hasta hace apenas unos meses por el mismo Duarte.

Ya con Duarte fuera de la gubernatura y de Veracruz, a David no le gustó la manera en que el tricolor manejó la selección de precandidatos a las 212 alcaldías, por lo que el alejamiento se acentuó. Y su rompimiento se dio cuando declaró que si buscaba la presidencia municipal lo haría por otro partido menos por el PRI.

En un principio coqueteo con Morena, pero los perredistas se pusieron abusados y le ofrecieron la candidatura.

Y aquí fue donde surgió el galimatías que está ahora en manos de la Comisión Nacional Jurisdiccional del PRD y que deberá resolver en las próximas horas.

Resulta que David fue elegido candidato por los integrantes del Consejo Político Estatal aparentemente sin mayor problema. Pero la noche del domingo 26 de marzo el Comité Ejecutivo Nacional desconoció su postulación y nombró a Ana María Ferráez Centeno como candidata oficial.

Lo anterior provocó una ola de inconformidad entre los perredistas veracruzanos, y el descontento de David que está a la espera de la resolución que tome la Comisión Nacional Jurisdiccional.

Los tiempos se agotaron y la Comisión debe resolver ya, en unas horas. Y debe resolver bien.

 

Sin detrimento de lo que pueda hacer Ana María Ferraez; David sería un candidato con reales posibilidades de ganar.

Eso lo saben los perredistas veracruzanos, pero es evidente que lo desconocen en el PRD nacional.

Habrá que decírselos ahora. El tiempo apremia.

Tuxpan a la deriva

Lo que nunca había sucedido con los candidatos del PRI, está sucediendo ahora. En la cúpula del tricolor estatal están trabados, pasmados y hechos bola porque aún no encuentran a la persona idónea para la alcaldía de Tuxpan.

Francisco Arango Graña, candidato del ex alcalde y diputado federal, Alberto Silva y del actual munícipe Raúl Ruiz Díaz (que ya son grandes cuates otra vez), no gustó ni a la dirigencia estatal y menos a la dirigencia nacional donde no lo conocen.

Paco demostró ser un aspirante muy pequeño (y no me estoy refiriendo a su estatura) para la grandeza de Tuxpan que ya es el tercer puerto de altura que tiene Veracruz. Su nominación está en stand bye y a punto de venirse abajo… Si no es que ya chafeó.

Desde la capital de la República Alberto Silva sigue pujando por su fiel escudero Paco Arango, y Raúl Ruiz tiene un plan B en Ana Alicia Pérez Díaz, actual contralora municipal.

El pasado y presente duartista de Alberto Silva, amén del poco aprecio que sienten por él los tuxpeños, hacen casi imposible que su escudero resulte candidato. Por su parte, Raúl Ruiz desea con el alma un candidato que le cubra las espaldas y por eso es que su pan B es la contralora.

El problema con su postulante es que los tiempos se le vinieron encima. Ana Alicia tendría que haber renunciado desde hace semanas si quería buscar la candidatura.

Pero ninguno de ellos convence al PRI nacional, por lo que quieren echar mano de la maestra Martha Silvia Sánchez, que fue presidenta municipal entre 1983 y 1984 (creo) y diputada federal. Su otra carta es la señora Leticia Sánchez, que hace como mil años fue delegada de tránsito en ese puerto y nada más.

En el PRI están pasando por alto que quien ganó las votaciones para la candidatura fue la ex diputada local Gabriela Arango Gibb (el segundo lugar lo ocupó Ezequiel Castañeda a quien también batearon), pero no le han hecho caso.

Lo dije con anterioridad y lo repito ahora: Gabriela trae tras de sí una estructura muy bien hecha y como abanderada del PVEM va arriba de los candidatos de otros partidos en la lucha por la alcaldía.

Pero en el PRI siguen haciéndole al tío Lolo.

Allá ellos.

Nepotismo en el PAN

Mientras hacía esta columneja vi a vuelo de pájaro la lista oficial de los candidatos del PAN a las alcaldías de Veracruz. Y miren lo que me encontré:

Por Agua Dulce, va como candidato Ernesto Torruco Vera, un nini bueno para nada que es hermano de Alejandro Torruco, actual director de Tecnológicos de la SEV y, de quien se afirma, es seguro candidato a Pacho Viejo una vez que termine este bienio.

Por Tantoyuca va Amado Guzmán Avilés, hermano de Joaquín de los mismos apellidos que ya fue alcalde, diputado, otra vez alcalde, otra más diputado y en la actualidad es el titular de la Sedarpa.

Hay quien acusa a Joaquín de ser cacique de Tantoyuca; eso es falso. El señor es el dueño del lugar. Por más de 20 años, tanto él como sus hermanos Amado, María del Rosario y Jesús Guzmán Avilés se han turnado el gobierno de ese municipio y las diputaciones locales.

En el caso de Pánuco, al ex Contralor estatal Ricardo García Guzmán, no se le hizo ganar la candidatura a la alcaldía y cumplir su sueño de heredar el puerto de su hijo, el actual alcalde. Pero le queda el consuelo de poner a uno de sus achichincles llamado Fernando Molina Hernández que en el hipotético caso de que gane la alcaldía, será el ayudante perfecto de don Ricardo.

Y por último, Fernando Yunes Márquez, candidato del PAN al puerto de Veracruz y cuya carta de presentación se llama Miguel Ángel Yunes Linares, actual gobernador de la entidad que además es su papá.

¡Eso es todo, chingá!

bernardogup@nullhotmail.com