A 617 días, del final y su obligado balance total, será muy fácil saber, si se realizó el cambio prometido; o, si como es costumbre, se comprueba lo que ya se vive: que se cambió  para seguir igual, al continuar  con más de lo mismo o peor.

Inseguridad, pobreza, falta de crecimiento,  crisis financiera gubernamental, desempleo, hambre y marginación se sostienen y crecen.

Ineludible y obligatoria evaluación gubernamental, que debe extenderse a todo y a todos los presuntos responsables y prófugos potenciales, intocables y reciclables.

De ahí que,  a cada paso y en todo momento, para garantizar un buen gobierno;  o cuando menos, para  evitar que sea igual o peor, es urgente  atender el fortalecimiento institucional y su capacidad de respuesta, para que el considerado remedio no se convierta en enfermedad.

Imprescindible evaluar todo el trabajo y decisiones que realicen o no, bien o mal, funcionarios y gobernantes a cargo.

Bien se sabe, porque se padece, tolera y sobrelleva, que en gobiernos de ineficientes y delincuentes sobresalen, encubrimiento y simulación, pasividad y complicidad, que incrementan corrupción e impunidad.

Insistir que se requiere, cuando menos, contar con transparencia y acceso a la información pública,  actualizada y confiable.

No se puede apoyar lo que no se sabe, ni criticar lo que se ignora,  o hablar de lo que  se desconoce; pero si inconformarse, protestar y rechazar lo que se sufre, padece y soporta.

Desde luego que se deben definir los problemas; diseñar y poner en práctica, estrategias pertinentes y convenientes; y, sobre todo, fiscalizar, evaluar lo realizado, así como prever lo previsible, con una creciente y permanente participación ciudadana y social.

Comprobado esta,  que  gobiernos basados en autoritarismo y discrecionalidad, improvisación y ocurrencias personales, ocasionan innumerables daños y pérdidas, limitaciones y sacrificios sociales.

De ahí que vale la pena preguntarse, si en verdad, ¿se rescata a Veracruz, o se le hunde más? ¿Quiénes gobiernan, en todo caso y todo el tiempo,  cumplen y hacen cumplir la ley? ¿Se atiende y hace lo necesario para sacar adelante al estado, de la crisis financiera que padece?  ¿Y los miles de millones de pesos desaparecidos?

Esto y más, a  días de terminarse el plazo  del ilegalmente pospuesto presupuesto gubernamental;  y de saberse,  por fin, cómo queda definido el año fiscal  2017; y también, para  pasar a la obligada rendición de cuentas y evaluación correspondiente. Misma que va y debe seguir fortaleciéndose, con la actualización y armonización del sistema nacional anticorrupción, que será ampliamente aplicable en unos meses, al presente gobierno de la alternancia.

Urge información actualizada y confiable

Los autistas, escapistas  y ocultistas en el gobierno, viven y siguen en el pasado, escondiendo realidades; usan y  abusan de verdades a  medias, distorsionan, simulan y engañan según convenga.

Historia de siempre. Viaje del ocultamiento a la manipulación, del sensacionalismo a la distracción.

En su perversa o enfermiza obsesión,  no toman en cuenta o menosprecian los efectos mismos de las nuevas tecnologías de la comunicación actual.

Hoy en día,  casi instantáneamente, dichos avances tecnológicos nos pueden convertir en reporteros o mensajeros de lo que sucede. Gracias al celular, la red y otras innovaciones, muchas cosas tardan más  en hacerse,  que en difundirse o saberse.

Es tal la falta de transparencia y acceso a la información pública,  de gobiernos basados en  opacidad y falta de evaluación como sistema,  que no se enteran ni aprovechan,  oportunidades y ventajas; incluso de singulares resistencias o recuperaciones,  de mínimos logros o situaciones que pueden y deberían conocer.

Como ejemplo,  un caso en Veracruz que vale la pena comentar…en la próxima.
*AcademicoIIESESUV@nullRafaelAriasH.Facebook:VeracruzHoydeRafaelAriasHdez