El gobierno federal gastó 10 mil 208 millones en publicidad oficial durante 2015, mientras que 30 de las administraciones estatales gastaron 11 mil 895 millones de pesos, sin contar a Nuevo León y Guerrero, entidades que no accedieron a transparentar información esa materia.

La suma del gasto ejercido por los gobiernos estatales y el federal en ese periodo ascendió a 22 mil 103 millones de pesos, de acuerdo con un informe realizado por la organización Fundar.

“Este monto total gastado en 2015 equivale al doble del gasto ejercido por el Programa Nacional de Becas, con el que se pudieron haber beneficiado más de 4 millones de estudiantes”, detalló.

Según el documento, en las entidades federativas predomina la práctica de gastar casi el doble de lo presupuestado para el rubro, pues en 2015 se gastó 93.7 por ciento más; asimismo, Fundar detalló que los poderes ejecutivos de los estados ejercen el 70 por ciento de dichos recursos.

“Se gasta el doble de lo que se presupuesta, y por ende, se deja de gastar en rubros prioritarios, como el social. El gasto de las entidades es tres veces mayor al monto ejercido del Programa de estancias infantiles para apoyar a madres trabajadoras; con estos recursos se pudieron haber beneficiado 991 mil 131 niños y 931 mil 956 madres y padres de familia”, explicó la organización en un comunicado.

Para evitar que se gaste más de lo presupuestado, Fundar propuso regular la publicidad oficial mediante marcos normativos que pongan límites al ramo 3600 del Presupuesto de Egresos de la Federación, el cual contiene los servicios de comunicación social y publicidad.

Por otra parte, en ninguna de las entidades se pudo acceder a la información desglosada para conocer el proveedor, el tipo de medio de comunicación, la campaña, los contratos y el objeto de los mismos, por lo que la organización propuso que terminar con esa opacidad, debe desaparecer la censura indirecta, garantizar el derecho de información de las audiencias y terminar con la práctica de “la zanahoria y el garrote”.

“Los incrementos excesivos en el gasto de publicidad oficial no se justifican en un contexto económico tan complejo como el que viven las finanzas públicas en el país, y no abonan en la imperiosa necesidad de reconstruir la confianza ciudadana en las autoridades. Por esta razón, una medida pertinente por parte del gobierno, entre muchas otras que requiere México, es recortar de inmediato los gastos superfluos, como el de la publicidad oficial, para sumar en la recomposición de la actual crisis de legitimidad”, expresó Fundar.

 

 

 

Con información de Aristegui Noticias