Seis meses de ejercicio físico permiten aumentar el número y la movilidad de los espermatozoides en los hombres sedentarios, según un estudio. Correr de 30 a 45 minutos por semana es la mejor opción para mejorar el esperma, concluye.

El estudio, publicado en la revista Reproducción y realizado por investigadores de la universidad Urmia de Irán, analizó el impacto de tres programas de ejercicio físico sobre la calidad del esperma.

Participaron 280 hombres en perfecto estado de salud con edades comprendidas entre los 25 y los 40 años. Entre ellos, 140 corrieron, bien siguiendo un entrenamiento de intensidad moderada (70 hombres), bien siguiendo un entrenamiento duro (otros 70 hombres).

Otro grupo de 70 hombres siguió un entrenamiento fraccionado de alta intensidad (HIIT) con sprints de un minuto, seguidos de un minuto de reposo. El ciclo se repetía de 10 a 15 veces.

Un cuarto grupo testigo de otras 70 personas no hacía nada, para poder contrastar los resultados obtenidos por los que hacen ejercicio con los que no lo hacen. Todas las prácticas deportivas se desarrollaron durante 24 semanas.

Mejora en todos los sentidos

Las conclusiones señalan que los hombres que hacen ejercicio físico mejoran la calidad de su esperma en relación con los hombres que no hicieron nada durante la investigación.

El entrenamiento disminuye los marcadores de la inflamación y del estrés oxidativo en el esperma y estos beneficios tienden a disminuir cuando el ejercicio se detiene.

Los mejores resultados se encontraron en los hombres que habían seguido un entrenamiento continuo de intensidad moderada, es decir, que corrían durante 30 minutos tres o cuatro veces por semana.

En este grupo, en relación a los hombres que no hacían ejercicio, el volumen de esperma aumentó un 8,3 por ciento. Además, los espermatozoides mejoraban su movilidad y morfología, al mismo tiempo que su cantidad aumentaba un 21,8 por ciento.

Los antecedentes  

Este no es el único estudio que establece una relación positiva entre el ejercicio físico y la calidad del esperma.

Otro estudio publicado en 2012  en la revista European Journal of Applied Physiology, sugiere que los hombres que practican ejercicio físico moderado poseen mejores niveles hormonales, y que sus gónadas llevan a cabo un proceso espermatogénico más saludable, tal como informamos en Tendencias21.

Más recientemente, Investigadores de IVI Bilbao han llevado a cabo un estudio con 85 candidatos a donantes de semen, cuyas conclusiones preliminares indican también que el ejercicio físico a intensidad alta mejora los parámetros de calidad seminal

En este caso, los participantes en el estudio no desarrollaron actividad física controlada, sino que respondieron a un cuestionario internacional de actividad física (IPAQ), estandarizado internacionalmente, gracias al cual se determinó el grado de actividad física realizada.

IVI Bilbao hace notar no obstante que la literatura científica describe resultados contradictorios acerca de la calidad seminal en función de la actividad física, por lo que la investigación desarrollada en la universidad iraní ayuda a consolidar científicamente la relación positiva entre ejercicio físico y calidad del esperma.

Fuente: tendencias21.net