Cuenta la tradición que al abrirse el Mictlán, las almas de los fieles difuntos visitan a sus familias en el lugar en el que nacieron y vivieron.

Estas almas no viajan solas, lo hacen acompañadas de la muerte, y por lo tanto los vivos tienen que tomar medidas para no ser arrastrados al Mictlán

Así nace la tradición de enmascararse en la zona norte de Veracruz, la cual se ve reforzada en Tempoal, en donde sus habitantes asumen otra personalidad al colocarse una máscara elaborada en madera, ya sea de una calavera, un anciano, un niño, un monje, el diablo o del mismo Mictlantecuhtli.

Esto da origen a la tradicional “viejada” que llevan a cabo hombres y mujeres, niños y niñas, que disfrazados, recorren las casas de amigos y familiares que han perdido un ser querido, para repeler a la muerte y darle fortaleza.

Acompañados por un grupo de música, tocan y bailan al interior de las casas, al calor del son huasteco que era del gusto del muertito, todo en un ambiente de fiesta.

AVC