Agua Dulce, Ver.- Durante el transcurso del martes, en Agua Dulce, personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) atendió dos casos de suicidio correspondientes a dos trabajadores jubilados de Petróleos Mexicanos (Pemex) que decidieron terminar con sus vidas, aunque en lugares distintos.

El primer caso se registró cerca de las 10:00 horas de la mañana, en la colonia Allende, al poniente de la ciudad, en donde un hombre de 86 años de edad de nombre Pablo Gutiérrez Galmiche fue encontrado en su habitación en medio de un charco de sangre.

De acuerdo con los primeros indicios, el octogenario se disparó en la boca con una escopeta calibre .22 y fue descubierto cuando una empleada doméstica llegó para hacer la limpieza de la casa en donde el anciano vivía solo.

Apenas unas horas más tarde, poco antes de las 15:30 horas, la Policía Municipal recibió un nuevo reporte, aunque esta vez en la colonia Alborada, al otro extremo del primer caso. Se trataba de Lucio Briones Carrizales, de 60 años de edad, también jubilado de PEMEX, quien tendría casi una semana de haber perdido la vida, por el avanzado estado de descomposición en el que se encontró.

Según sus familiares, el sexagenario desapareció desde hace una semana, pero como era habitual que no regresara a su casa no reportaron el caso a la Policía. Fue hasta que decidieron revisar en un pequeño cuarto a donde llegaba, en la citada colonia, cuando desde la ventana observaron que yacía muerto sobre una carretilla.

De acuerdo a las primeras indagatorias, el segundo presunto suicida también habría terminado su vida con un arma de fuego ya que presentaba síntomas de depresión a causa de problemas económicos, aunque en este caso se exploran varias líneas de investigación.

Personal de la Policía Ministerial y de la Fiscalía General del Estado (FGE) realizaron el levantamiento de los cuerpos y los trasladaron hasta Las Choapas con el apoyo de una funeraria local para realizar la necrocirugía de Ley y determinar las causas exactas de los fallecimientos.

 

 

 

 

 

Avc