En la Cámara de Diputados, se reabrió el debate sobre las pensiones de los ex presidentes y si es posible o no eliminar ese pago.

El vicecoordinador del Partido Acción Nacional (PAN), Federico Döring demandó que quienes están ofreciendo que les retirarán las pensiones a los ex mandatarios mexicanos, están engañando a la población y tratan de sacar provecho político, pues los beneficiarios podrían ampararse y ganar en tribunales.

“A ver, me parece que no hay que generar falsas expectativas: nos guste o no, sea impopular o no hay que decir la verdad y no puede el congreso adoptar medidas retroactivas en perjuicio de nadie, es una disposición constitucional. Si nosotros legislamos en ese sentido, cualquiera de los ex presidentes va a poder ganar un amparo fácil, liso y llano contra esa disposición. Yo preferiría decir la verdad a generar una expectativa que sé que jurídica y procesalmente no se puede sostener”, remarcó Döring Casar.

Cuestionado a la alternativa que los congresistas podrían tomar, en caso de que se decidieran a someter a revisión el tema de las pensiones a los ex ejecutivos federales, el legislador del albiazul apuntó que se pueden establecer restricciones pero con respecto a los futuros mandatarios, nunca con dedicatoria a quienes ya reciben un pago por los servicios prestados al Estado Mexicano, porque las leyes no pueden ser retroactivas.

Por su parte, el coordinador parlamentario del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Francisco Martínez, dijo que su partido está a favor no de eliminar, sino de recortar considerablemente el pago a los ex mandatarios, para que su pensión no sea mayor a 40 mil pesos mensuales.

“Estamos hablando de no eliminar totalmente la pensión, sino dejarla por ahí del orden de los 40 mil pesos más o menos. Nosotros pensamos que es importante que desaparezca, pero si bien es cierto que hay servicios prestados a la nación y que hay necesidades también de protección personal, que estas no puedan exceder de esa cifra”, propuso Martínez Neri.

En tanto, el vicecoordinador de la bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Jorge Carlos Ramírez, admitió que es necesario revisar la situación de los ex presidentes y algunas de las prestaciones de las que gozan.

No obstante, enfatizó que mantener ese gasto, equivalente a casi 230 mil pesos mensuales por cada ex mandatario con vida, no “pinta” en la discusión presupuestal, es decir, es mínimo y por ello sería innecesario eliminarlo, en tanto que solo implica destinar entre cuatro y cinco millones de pesos al año a los ex presidentes Luis Echeverría, Vicente Fox, Felipe Calderón; así como las viudas de los presidentes José López Portillo, Sasha Montenegro; y del presidente Miguel de la Madrid, Paloma Cordero de la Madrid.

“Hay que pensar en un esquema más moderno para el caso de los ex presidentes, lo que incluiría posiblemente la revisión de algunas de las prestaciones que tienen. Pero hay que ser muy claros y no dejar confundida a la población: la pensión de los ex presidentes no representan absolutamente nada frente al recorte al gasto que está haciendo el gobierno. Como diríamos coloquialmente ‘no pinta’ para todo lo que tenemos que recortar”, apuntó.

Ramírez Marín subrayó que los partidos o legisladores que prometen eliminar los recursos que se entregan a los ex presidentes, los cuales incluyen el apoyo de personal de seguridad y vehículos blindados, están utilizando un “argumento político muy vendible”, es decir, muy atractivo para la población y los votantes, pero técnicamente improcedente.

Recalcó que los pagos referidos no representan ninguna carga para las finanzas públicas, pues es un gasto menor.  De modo que resultaría más “interesante” y provechoso poner la atención en los puestos y tareas que desempeñan los ex presidentes, así como vigilar qué uso le dan a la información de seguridad nacional que estuvo a su alcance.

Con información de Noticias MVS