En algunas zonas del mundo, la anemia (una afección de la sangre agravada por la desnutrición o las enfermedades parasitarias) es un problema de salud asombrosamente común que a menudo no es diagnosticado y se pasa por alto.

En hospitales de todas partes, niños y adultos con leucemia u otros trastornos precisan extracciones frecuentes de sangre para determinar si necesitan trasfusiones sanguíneas.

En todos estos casos, los médicos están interesados en medir la hemoglobina, una proteína presente en los glóbulos rojos. Para obtener esta medición básica, los profesionales de la salud tienen que extraer sangre a través de una aguja o de una vía intravenosa, o gastar de cientos a miles de dólares en máquinas especializadas que midan la hemoglobina de manera no invasiva.

Ahora, un equipo de ingenieros en electrónica y computación de la Universidad de Washington en la ciudad estadounidense de Seattle, encabezado por Edward Wang, ha desarrollado la aplicación HemaApp, que utiliza una cámara de teléfono inteligente (smartphone) para estimar las concentraciones de hemoglobina y valorar si existe anemia.

En una prueba inicial con 31 pacientes, y con solo una modificación en el teléfono inteligente, la aplicación HemaApp se desempeñó tan bien como el Masimo Pronto, el dispositivo médico más caro aprobado por la FDA (la agencia gubernamental estadounidense de alimentos y medicamentos) y que mide de forma no invasiva la hemoglobina mediante la colocación de un sensor en un dedo de la persona.

Enviando luz desde el flash de la cámara del teléfono al dedo del paciente, HemaApp analiza los sutiles rasgos cromáticos, que nada le dirían al ojo humano, para averiguar detalles de la sangre y estimar las concentraciones de hemoglobina.

Fuente: Noticiasdelaciencia.com