Rosa Ivón Tapia García, egresada de la Facultad de Pedagogía de la Universidad Veracruzana (UV), declaró que los altos niveles de deserción escolar en el nivel medio superior son preocupantes y que éstos se deben a motivos muy diversos como apatía de los jóvenes por estudiar, embarazos no deseados o imposibilidad de continuar su formación por escasez de recursos económicos.

En el “Foro de presentación de documentos recepcionales periodo escolar Febrero-Julio 2016” que se llevó a cabo del 4 al 6 de julio en la Facultad de Pedagogía, la joven presentó el trabajo de titulación en la modalidad de reporte “Intervención en el Programa Construye T del Conalep y actividades complementarias”, el cual fue asesorado por Elena del Carmen Arano Leal, catedrática de esta institución.

En este reporte Rosa Tapia realizó una intervención en el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep), por medio del programa federal Construye T, el cual es diseñado e implementado a través de la Subsecretaría de Educación Media Superior, en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y cuyo objetivo es incidir directamente en la educación integral de los estudiantes del nivel medio superior.

Durante su estancia, la universitaria llevó a cabo labores de concienciación dirigidas a los estudiantes, con el objeto de reducir la deserción escolar por medio de la prevención de conductas de riesgo que los lleven a esto.

“De cada grupo de 45 alumnos que ingresan al Conalep, en promedio 10 abandonan la institución tan sólo en el primer semestre, lo cual nos habla de una deserción temprana de casi 25 por ciento.”

Mencionó que el principal reto a superar durante esta labor fue sobrellevar el comportamiento de los estudiantes, ya que en ocasiones no les agradaba que alguien que no fuera su profesor estuviera frente al salón de clases.

Tapia García agregó que su satisfacción más grande fue poder orientar a los alumnos con los que trabajó para evitar que abandonen sus estudios, así como ayudarlos a modificar comportamientos que propician esta situación.

“El pedagogo debe acercarse a instituciones educativas y apoyarlas a resolver las problemáticas que presentan los jóvenes que se forman en ellas; necesitan de pedagogos que les ayuden a superarse y tener un mejor futuro”, aseveró Rosa Tapia.

La catedrática Elena Arano aplaudió el trabajo de su asesorada, ya que afirmó que dentro de él recupera la experiencia adquirida a lo largo de su formación académica, la articula y la aplica en un contexto con retos reales donde puede echar mano de sus conocimientos teóricos.

La profesora manifestó que la educación es un reto en México y la problemática en torno a ella es diversa y amplia, por lo cual es fundamental reconocer el potencial de los universitarios para afrontarla y darle respuesta de una manera eficaz.