El ataque al defensor de los derechos humanos en Orizaba, Jairo Guarneros Sosa, es un mensaje para todo aquel que quiera alza la voz y defender a la sociedad, coincidieron en señalar activistas.

En los últimos años, los ataques, amenazas y hostigamiento hacia los integrantes de organizaciones civiles han aumentado.

Entre los más lamentables se encuentran el asesinato de Noé Vásquez Ortiz, del colectivo Defensa Verde, en 2013, el ataque a los jóvenes estudiantes activistas en junio del 2015, el asesinato de Nadia Vera del colectivo Yosoy132, el asesinato del activista de la brigada en búsqueda de desaparecidos Jesús Jiménez, en Poza Rica, así como el ataque a su esposa, además de amenazas a diversos integrantes de organizaciones civiles.

A esto se suma la versión en 2015, de que gobierno estatal tenía una lista de varias personas entre activistas, estudiantes y maestros que eran consideradas como “peligrosas” para el gobierno estatal.

Se advierte a la gente que piensa y que lucha: Patricia Ponce

Para Patricia Ponce, integrante del Multisectorial en VIH-Sida, quien tiene más de 14 años de trabajo al lado de Jairo Guarneros, afirmó que el ataque es un mensaje fuerte para colectivos a favor de la defensa de los derechos sexuales.

“Sentimos como la represión se va acercando hacia las organizaciones, nos duele y nos afecta, pero no nos da miedo, nos motiva a seguir trabajando, porque sabemos que estamos del lado de la verdad”, dijo.

Para la activista, Jairo Guarneros es un ejemplo de lucha con más de 30 años de trabajo hacia varios sectores vulnerables que incluye desde trabajadores sexuales, artesanos, taxistas, mujeres violentadas, personas con VIH-Sida: “Su compromiso está más allá de un sector, su compromiso es por los derechos humanos, por eso es un ejemplo”, dijo.

Ponce Jiménez afirmó que Jairo es una persona incorruptible y un ejemplo a seguir, por lo que el ataque envía un mensaje claro: “Aquí se advierte a la gente que piensa, se advierte a la gente que lucha, que no se corrompe, que a la gente confiamos en un  Veracruz diferente,  nos dicen, mira lo que puede pasar”.

Dijo que las amenazas a los activistas han sido constantes, algunas directas, y otras por debajo del agua: “Son mensajes, o el acoso que alguien te está vigilando”.

“No es la primera vez que hay un ataque, no nos vamos a rajar “: Lavida

Guillermo Rodríguez, integrante de la Asamblea de Iniciativas y Defensa Ambiental, advirtió que esta no es la primera vez que hay una ataque directo contra defensores y recordó que la persecución ha sido contante, “hay amenazas de ya retírate, sigue en la lista, cosas así”.

A pesar del ataque al activista Jairo Guarneros, dijo que esto no inmovilizará las protestas: “No nos vamos a rajar, si tenemos miedo, no vamos a inmovilizarlos”.

Advirtió que Veracruz es un foco rojo, pues hay alrededor de 72 conflictos socio- ambientales, y la zona centro del corredor Córdoba-Amatlán también es una zona de conflictos, y con una alta presencia policiaca.

Recordó que en la zona hay conflictos como la construcción del periférico, las hidroeléctricas, y los conflictos con los desaparecidos.

El activismo de Jairo era molesto para ciertas personas: Padre Julián Verónica

Para el padre de la parroquia de Córdoba-Amatlán y de la pastoral social- migrante, Julián Verónica, el ataque es grave, pues él siempre ha sido fraterno y solidario con las causas de la región.

Afirmó que toda la vida de Jairo, ha sido molesta para quienes no están de acuerdo con cambiar un estilo de vida que lacera y lastima a la sociedad.

Reconoció que la región centro es complicada por los conflictos ambientales muchos ejidatarios, comuneros, campesinos, han sido hostigados: “Es una situación que se vive y lastima a todos, es advertencia para todos, pero no hace sumar esfuerzo de todos”.

El padre señaló que este ataque refuerza un estilo de vida grave de violencia: “Debemos poner un alta, no podemos permitir que se quite del camino a quien estorba, creemos que el camino es el dialogo, no podemos basarnos en la violencia de las armas y el odio en la vida cotidiana”, dijo.

Quieren acallar las voces, y que la sociedad tenga miedo: Emilio Rodríguez

Emilio Rodríguez Almazán, activista ambiental, coincidió en señalar que desde hace seis años se han recrudecido los ataques contra activista, y las organizaciones que exigen justicia.

Advirtió que las causas sociales se enfrentan y vulneran intereses económicos muy fuertes, lo que deja indefensas a las organizaciones.

“Lo que pretenden es acallar las voces, que la sociedad, tenga más miedo, que se paralice, y sepan que cualquier persona que defienda los derechos puede llegar a esas circunstancias, pero no estamos dispuestos a hacerlo, seguiremos denunciando y diciendo firmemente que el gobierno del estado es responsable de lo que ocurrió a Jairo Guarneros”, dijo.

Activistas a merced de intereses oscuros ante la ingobernabilidad: Héctor Colío

Héctor Colío del Colectivo en Defensa del río Bobos, recordó que Jairo Guarneros tenía una lucha frontal contra la hidroeléctrica en Zongolica.

“Fue él quien denunció que los permisos que obtuvo la empresa de parte de los indígenas eran falsos, el compañero denunció la trata de personas”.

Advirtió que la región Córdoba-Orizaba es un corredor donde hay una alta incidencia criminal y al no haber estado de derecho, los defensores de derechos humanos son vulnerados.

“Hay varios compañeros de la región enfrentados a empresas, no es un caso aislado, es un caso que es producto de un gobierno que ya va de salida, de la ingobernabilidad”, dijo.

 

 

 

 

 

Flavia Morales