En esta segunda parte de la conversación, Gustavo Bureau nos habla de la génesis del Centro de Estudios JazzUV y de la importancia de los Festivales Internacionales JazzUV

Sembrando semijazz

Ya estaba muy relacionado con gente del ambiente en general, no solo del jazz, del rock y de la música versátil, yo he tratado siempre de acercarme a donde esté el movimiento y así, entre amigos más de mi generación: Nacho Quinto, Alberto Jiménez, Aleph Castañeda, Alejandro Bustos, Arturo Caraza y muchos otros andábamos tocando en los lugares de Xalapa: la Tasca, el Tierra Luna, en ese tiempo existía la Távola y otros barecitos y ahí andábamos tratando de hacer ruido, de generar movimiento y de acercarnos a donde hubiera información.
En esos entonces Édgar Dorantes estaba dando un curso de jazz en la Facultad de Música y todos lo seguíamos, algunas veces lo hacía en La Tasca. A partir de este movimiento y con la iniciativa de Édgar Dorantes surge la idea de hacer un diplomado en jazz, Édgar reúne un grupo de gente, consigue una casa muy bonita con un jardín al centro que está en Leona Vicario y Allende, donde ahora está el Café-Tal, y se comienza a caminar, a planear, a escombrar el lugar, a pintarlo, a lijar bancas, a darle un poquito de forma y comenzamos el diplomado, que era cada 15 días y creo que tenía una duración de seis meses, algo así. Todos empezamos con muchas ganas, no tanto de trabajar sino de aprender, estábamos como voluntarios porque nosotros mismos tomábamos el seminario.Festival Jazzuv
Al principio estuvieron apoyando los maestros Agustín Bernal, Gabriel Puentes y Rey David [Alejandre], estaban ellos junto con Édgar Dorantes, Miguel Cruz y todos los asistentes. Funcionó muy bien, era algo muy padre porque era un centro donde nos concentrábamos y tocábamos, todavía no teníamos material, cada quien llevó sus cosas, que una batería, que un ampli [amplificador] y entre todos juntamos un equipo y nos la pasábamos tocando, tocando, tocando, era muy padre. Como no sabíamos bien la dirección que íbamos a tomar, todavía no había ni horarios ni nada, era más bien como un club muy sano, de mucho aprendizaje y, bueno, tú ya sabes la historia, eso empezó a caminar muy bien, tuvo mucho apoyo y se resume la historia en lo que hoy es el Centro de Estudios JazzUV donde participé los primeros cuatro años, eso fue algo muy, muy importante en mi vida porque me permitió asentarme más en el jazz; todo lo que he tocado me gusta, pero el jazz me ha llamado mucho más y dentro de mis objetivos sigue estando hacer una carrera como jazzista.

Del Café-Tal al Café Mezcal

Aleph Castañeda, Daniel Smith, Alberto Jiménez, Gustavo Bureau
Aleph Castañeda, Daniel Smith, Alberto Jiménez, Gustavo Bureau

Estar en JazzUV me dio la oportunidad de convivir y tocar con muchas personas del extranjero, eso me ha enriquecido muchísimo, Daniel Smith es una figura clave porque hicimos una gran, gran amistad con él.
Nuestro cuarteto base se llamaba Café Mezcal, le pusimos así porque era café de Veracruz con mezcal de Oaxaca y de Durango. Estaba Francisco Castañeda Porras en el vibráfono, Aleph Castañeda en el contrabajo, Alberto Jiménez en la guitarra y yo en la batería. Tuvimos muchas presentaciones precisamente en Durango y en uno de los festivales, no recuerdo si el segundo o el tercero, vino Daniel Smith e hicimos muy buena química, incluso acabamos de tocar hace dos años en Durango con él, fue una presentación ya gestionada de manera independiente por Paco Castañeda en el Festival Revueltas, ese festival dura un mes y una semana se dedica al jazz y al blues.

Viaje con las estrejazz

En los festivales conocí a Francisco Mela y a grandes celebridades que yo ni imaginaba que iban a estar aquí: Jack DeJhonette, McCoy Tyner, Joe Lovano, Kenny Barron y un montón de músicos que eran nuestros héroes.

Gustavo Bureau, Jack DeJhonette
Gustavo Bureau, Jack DeJhonette

Algo muy padre, por ejemplo, fue que cuando vino Jack DeJohnette a mí me tocó ser su asistente, yo veía que mucha gente se le acercaba como si fuera intocable, como si fuera un semidiós o algo así y yo, por el trato que tenía con él, le decía oye Jack, ¿qué onda, a dónde me llevo el bombo, qué parte te afino? Me di cuenta de que así es como se les trata a esas personas, en ningún momento se les está faltando al respeto, simplemente es la cotidianidad, ellos andan por todo el mundo en festivales, conciertos y esas cosas y yo creo que lo que menos quieren son esas adulaciones. Fue muy padre, tuve una química muy buena con el señor, aprendí mucho porque estuve pegado a él toda la semana afinándole la batería y viendo los ensayos. Me impresionó mucho que en el primer ensayo él tocó el piano y le pidió a Mela que tocara la batería para escuchar a los músicos con los que iba a tocar; si él estaba de acuerdo, se hacía el concierto y si no, se hacían las modificaciones que se tuvieran que hacer. Gente muy, muy profesional, gente verdaderamente de la primera liga, gente que es la historia del jazz en carne viva.

Big Band JazzUV
Big Band JazzUV

En los festivales también tuve la oportunidad de tocar con mucha gente, con Rodrigo Villanueva en la big band, con Joe Lovano, con Judi Silvano, su esposa, con Greg Hopkins, trompetista y Jeff Galindo, trombonista, eso fue padrísimo porque es una pareja muy peculiar, uno grandotote y otro pequeñito y muy joviales, precisamente llegó Jeff Galindo y nos dijo:
-¿Ustedes saben qué materia doy en Berklee?
-No, ¿cuál?
-Sight-reading (lectura a primera vista)

Y nos azotó el bonche de partituras, no agresivamente sino como con un poco de humor pero dentro de ese humor yo estaba nervioso como si fuera mi examen porque toda esta dinámica sucedía en una semana, tenías apenas dos ensayos si bien te iba, era muy interesante porque el objetivo era que estas personas hicieran combos con músicos locales para que nos alimentáramos de su experiencia. En ese momento me estaba muriendo de los nervios pero son las experiencias que te foguean, estar ahí arriba tocando con esos musicotes.

Gustavo Bureau, Alberto Jiménez, Judi Silvano, Joe Lovano, Aleph Castañeda
Gustavo Bureau, Alberto Jiménez, Judi Silvano, Joe Lovano, Aleph Castañeda

Otra anécdota que recuerdo es cuando toqué con Osmany Paredes, iba a tocar con él John Ramsay pero al pobre le dio la venganza de Moctezuma [risas], yo admiro mucho a John, he tenido sus libros desde siempre y ni por aquí me pasaba que un día iba a volverme su amigo, hicimos buena química y hasta la fecha nos escribimos, le pido consejos y él me contesta muy amable.

Él estaba en el Hotel Xalapa y me habló por teléfono en inglés:
-¿Quién es?
-John Ramsay, oye, fíjate que me descompuse, vas a tener que tocar tú
-Bueno, pues voy
Fue una gran responsabilidad pero se sacó.
También tuve la oportunidad de tocar con el pianista cubano Aruán Ortiz, con el trompetista Takuya Kuroda y no recuerdo con quién más, fue un montón de gente. Además de tocar, estar platicando con ellos y conociendo sus historias fue una experiencia muy padre.

PRIMERA PARTE: Y tus percusiones, serían las razones…

TERCERA PARTE: Percusiones y repercusiones


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