Desde hace 35 años, la Universidad Veracruzana (UV) contribuye a mejorar la calidad de vida de la población en general, a través de los servicios de salud que otorga de manera oportuna y a un bajo costo en materia de medicina, enfermería, odontología y nutrición.

Más de 100 usuarios, entre mujeres embarazadas, niños y adultos mayores, principalmente, acuden diariamente a los módulos instalados dentro de la Unidad de Ciencias de la Salud, en el campus Xalapa. Son atendidos por especialistas y pasantes de los programas educativos del Área Académica de Ciencias de la Salud (AACS), quienes trasladan los conocimientos adquiridos en aulas al campo clínico.

Se trata de jóvenes egresados capaces y competentes, quienes obtuvieron los primeros lugares de aprovechamiento de su generación, con promedios arriba de 9.

Guillermo Contreras Alarcón, coordinador del Módulo de Consulta Externa, informó que la mayoría de los pacientes proceden de municipios y colonias aledañas a la capital del estado: San Andrés Tlalnelhuayocan, Jilotepec, Otilpan, Emiliano Zapata, Banderilla, Coatepec, Xico y Perote.

De 8:00 a 20:00 horas, cada día (de lunes a viernes) en esta área se brindan alrededor de 80 consultas. Los usuarios solicitan aplicación de inyecciones, tomas de presión arterial, control del paciente hipertenso o diabético, detección oportuna de diabetes, cáncer de mama y Papanicolaou.

También se otorgan otros servicios de urgencias y especialidad como: oftalmología, ginecología, otorrinolaringología, medicina interna, y pediatría. Sin embargo, los procesos infecciosos y enfermedades crónicas degenerativas representan la mayor demanda de atención, así como pediatría y toma de Papanicolaou.

Asimismo, dio a conocer que por las bajas temperaturas que se presentan en la temporada invernal, el 35 por ciento de las consultas ofrecidas durante el día corresponde a infecciones respiratorias agudas.

Para recibir atención médica, las personas pasan por un filtro que es la consulta externa y de ahí se les canaliza al área o especialidad correspondiente, y en otros casos al segundo nivel de atención.

Contreras Alarcón explicó que también ofrecen asesoría sobre planificación familiar y proporcionan métodos anticonceptivos. Cuentan, además, con un stock de medicamentos que dan a algunos pacientes para que inicien su tratamiento.

Otra de las actividades que desarrollan es el Examen de Salud Integral (ESI), practicado a todos los alumnos de nuevo ingreso de la UV.

Los precios asignados a las consultas oscilan entre los 20 y 40 pesos, dependiendo si se trata de una especialidad o consulta externa.

Atención odontológica

El servicio de odontología recibe diariamente a alrededor de 25 pacientes y es uno de los más concurridos en la Unidad de Ciencias de la Salud.

Cuenta con tres unidades dentales, a las que las personas acuden con la confianza de que se toman medidas correctas de protección e higiene, como por ejemplo: guantes, cubre bocas, lentes y utensilios esterilizados, informó Norma Beatriz Baruch Hernández, coordinadora de las Clínicas de la Facultad de Odontología.

 Las consultas odontológicas, entre las más concurridas.
Las consultas odontológicas, entre las más concurridas.

“Las personas se van muy contentas y los trabajos son supervisados por los maestros”.

Además de las consultas generales, diagnóstico y tratamiento, también se colocan resinas, amalgamas y se realiza profilaxis y exodoncias.

Cinco pasantes del programa educativo están a cargo de la atención, lo cual contribuye a su desarrollo profesional, pues deben tomar decisiones profesionales, aplicar sus conocimientos, realizar diagnósticos y planes de tratamiento.

Asesoría nutricia

Laura Benítez Coeto, responsable del área de consultorios de la Facultad de Nutrición en el turno matutino, señaló que en este espacio se atiende a todos los sectores de la población, tanto a deportistas, pacientes geriátricos y universitarios.

A cargo de los consultorios, detalló, están cuatro pasantes del programa educativo de la Facultad, quienes se distinguen por su capacidad y habilidad para la consulta, además de ser responsables y éticos en el trato hacia el paciente.

La atención incluye una valoración nutricional y la práctica de un estudio sobre composición corporal. Éste arroja el porcentaje de grasa corporal y músculo, y también detecta si hay o no retención de líquidos.

Posteriormente, se determina el peso, talla, diagnóstico nutricio, y con base en lo anterior se entrega un plan de alimentación y orientación. Algunos adultos, por ejemplo, acuden con complicaciones producto de la obesidad, factor determinante para la presencia de diabetes, hipertensión, osteoporosis y dislipidemias.

Los usuarios también son canalizados para la toma de pruebas clínicas y de laboratorio, con el fin de apoyar el diagnóstico nutricio y sugerirles activación física.

La académica recalcó que el dinero no es determinante para llevar un régimen alimenticio adecuado, pues basta “elegir un plan más saludable de acuerdo a su presupuesto, no es gastar, sino elegir dentro de lo económico”.

Precisó que de forma mensual, en este espacio son atendidos alrededor de 10 casos de infantes con sobrepeso y obesidad, por lo que es primordial el respaldo de los padres de familia para que adopten un nuevo régimen alimenticio.

“Es importante que apoyen a sus hijos porque muchas veces no regresan, vienen a una primera consulta y después los perdemos de vista”. En contraste, los niños que acuden periódicamente ya notan cambios favorables por seguir el tratamiento al pie de la letra.

Reafirman conocimientos

Katerine Palestina Aguilar, pasante de Medicina que inició su servicio social en febrero de este año, compartió que al atender a las personas reafirma sus conocimientos y los pone en práctica. “La relación con el paciente ha resultado muy positiva para mí”, expresó la joven que concluirá su colaboración a principios de 2016.

Afirmó que normalmente atiende al día a cuatro pacientes, entre mujeres embarazadas, niños y estudiantes.

Karen Mariana Vite Hernández, de 24 años de edad, pasante de Odontología, informó que las caries representan uno de los problemas dentales comunes y frecuentes que padecen los usuarios, “cuando llegan al servicio es porque ya presentan mucho dolor debido a esto”. Gabriela de la Merced Velasco, egresada de Nutrición y quien desde agosto del presente año presta servicio social en los consultorios de la Facultad, expresó: “Este espacio ofrece un panorama diferente, aprendes mucho de los pacientes y notas cambios favorables en ellos, te hace sentir muy bien, es gratificante”.

Añadió que cada día se presentan retos diferentes, pero depende mucho de la pasión que se le tenga a la carrera. “No todos los metabolismos son iguales, el hecho de que todas las personas tengan un estómago y un intestino no las hace iguales.”

Usuarios satisfechos

Imelda Sacramento Felipe, de 28 años de edad, tiene un embarazo de 38 semanas. Su bebé está por nacer y desde el inicio es atendida por personal de la Unidad de Ciencias de la Salud.

Vecina de la Colonia 9 de Abril de esta ciudad, una vez al mes acude a la revisión para estar segura del desarrollo de su hijo, aunque desde el séptimo mes acude con más frecuencia.

“Preferí llevar aquí el control de mi embarazo que en el Centro de Salud, porque me atienden mejor y de forma amable en comparación con otros lugares, por eso decidí pagar la consulta –que no es cara– y recibo un trato adecuado.”

También se atiende a mujeres embarazadas.
También se atiende a mujeres embarazadas.

Comentó que recientemente le entregaron el documento de canalización y referencia al hospital donde tendrá a su bebé, por lo que se siente más tranquila.

Otra paciente satisfecha es Sara Zurita, originaria de Pacho Viejo, quien acude a los servicios odontológicos: “Es la primera vez que vengo, me recomendaron este servicio por económico y eficiente”, resaltó.

Josefina Báez Castellanos es trabajadora de la Universidad y usuaria del servicio que ofrece la Facultad de Nutrición. Comentó que padece una afección relacionada con hipotiroidismo, situación por la cual es citada cada 15 o 30 días para evaluarla.

“Yo no lo hago por estética o por bajar de peso, vengo aquí porque me hace sentir bien.”

Por último, dijo que es una consulta realmente barata como para no aprovecharla, “nos enseñan cómo debemos educarnos para comer y llevar un régimen alimenticio”.