Dos españoles colaboran en esta entrega de Eros y Jazzeros:

Rafael Navarro, fotógrafo zaragozano nacido en 1940 que inició su indagación visual en los años setenta.
Sobre él, Ángel Mª Fuentes de Cía ha escrito:

Rafael Navarro (Foto: Rubén Ruiz)
Rafael Navarro (Foto: Rubén Ruiz)

Su obra es un reflejo de su mundo interior, donde mostrar lo evidente casi nunca ha sido un objetivo. El artista, que como experimentado profesor domina los arcanos de la técnica, renuncia con frecuencia al control del movimiento, a la acutancia, o a la rigurosa exactitud mecánica que permite la fotografía, para dejar abierta la elocuencia de la forma y el imprescindible cruce de subjetividades donde verdaderamente se reúnen la obra y el lector.
Una de las constantes en su dilatada obra es la importancia que en ella ejerce su fascinación por la naturaleza; el cuerpo humano libre de los artificios del ropaje, donde un pliegue es otro modo del paisaje o cómo los ciclos y los tiempos se abren camino y dejan su rastro en una piedra o en una masa vegetal.
En su página web, el fotógrafo describe su vocación y su pasión:
Para mí la fotografía es un medio.
Un medio que me permite hablar allá donde no encuentro las palabras.
Un medio con el que busco en mi subconsciente, aflorando contenidos, sentimientos escondidos.
Un medio que me permite crear objetos que contengan valores sutiles inteligibles para otros.
Un medio que me deja respirar mi libertad.

Tomás Segovia, poeta, dramaturgo, novelista y traductor valenciano que nació en 1927 y a los nueve años tuvo que abandonar su tierra natal. La familia emigró, primero, a Francia, después a Marruecos y, finalmente, a México, donde pasó la mayor parte de su vida y donde murió hace cuatro años, en el año 2011.
En una larga entrevista con Christopher Domínguez Michael, publicada en la revista Letras Libres, describe su forma de escribir:

Tomás Segovia
Tomás Segovia

Siempre he sentido que yo soy un señor particular. Como he dicho muchas veces, yo no soy ni un escritor ni un poeta con pe mayúscula, y preferiblemente hache intercalada. Soy un señor que escribe en los cafés. Toda mi vida he escrito en los cafés; sigo siendo un señor que escribe en los cafés sin ningún pudor, sin ningún temor, sin ninguna aureola… quienquiera me interrumpe, todo mundo, y me dejo interrumpir porque nunca siento que “Cuidado, el poeta está creando”. Yo nunca he sentido que el poeta esté creando. Yo siempre he sentido que ando por ahí, me suenan cosas, me siento en un café y escribo. No hay mucha diferencia entre mis notas de cuaderno y mis poemas. Claro, hay diferencia pero se tocan, hay una frontera entre los dos, hay una continuidad de lo uno a lo otro. También los poemas los escribe uno en los cafés, como mis notas de cuaderno, y tiene muchos aspectos lo de tomar notas, como los apuntes de un pintor. Un pintor muchas veces toma apuntes para practicar el oficio, como un músico hace dedos para hacer dedos, y yo muchas veces en los cafés decía: “Voy a describir ese personaje para hacer dedos, por el gusto de manejar la lengua, de entrenarme como los deportistas.”

El placer auditivo lo aportan cuatro temas de Round Midnight, la película de 1986 de Bertrand Tavernier.
Round MidnightEl cinesata francés encomendó la banda sonora a Herbie Hancock y el pianista reunió tal cantidad de cofrades del hard bop que solo porque lo vi, lo creo: Dexter Gordon, Bobby Hutcherson, Billy Higgins, John McLaughlin, Pierre Michelot, Wayne Shorter, Ron Carter, Palle Mikkelborg, Tony Williams, Freddie Hubbard, Cedar Walton y los cantantes Bobby McFerrin y Lonette McKee son los responsables del milagro sonoro. No fue sorpresa, pues, que obtuvieran el Óscar a la mejor musicalización de ese año.

Con fotos de la serie Ensueño, de Navarro, el poema Besos, de Segovia y parte del soundtrack de Round Midnight, su cama estará de sábanas largas, ya lo demás le toca a ustedes.
Bien-venidos sean

Besos

Tomás Segovia
Ensueño 1 (Rafael Navarro)
Ensueño 1 (Rafael Navarro)

Mis besos lloverán sobre tu boca oceánica
primero uno a uno como una hilera de gruesas gotas
anchas gotas dulces cuando empieza la lluvia
que revientan como claveles de sombra
luego de pronto todos juntos
hundiéndose en tu gruta marina
chorro de besos sordos entrando hasta tu fondo
perdiéndose como un chorro en el mar
en tu boca oceánica de oleaje caliente
besos chafados blandos anchos como el peso de la plastilina
besos oscuros como túneles de donde no se sale vivo
deslumbrantes como el estallido de la fe
sentidos como algo que te arrancan
comunicantes como los vasos comunicantes

besos penetrantes como la noche glacial en que todos nos abandonaron
besaré tus mejillas
tus pómulos de estatua de archilla adánica

Ensueño 5 (Rafael Navarro)
Ensueño 5 (Rafael Navarro)

tu piel que cede bajo mis dedos
para que yo modele un rostro de carne compacta
idéntico al tuyo
y besaré tus ojos más grandes que tú toda
y que tú y yo juntos y la vida y la muerte
del color de la tersura
de mirada asombrosa como encontrarse en la calle con
uno mismo
como encontrarse delante de un abismo
que nos obliga a decir quién somos
tus ojos en cuyo fondo vives tú
como en el fondo del bosque más claro del mundo
tus ojos que tú no conoces

Ensueño 8 (Rafael Navarro)
Ensueño 8 (Rafael Navarro)

que miran con un gran golpe aturdidor
y me inmutan y me obligan a callar y a ponerme serio
como si viera de pronto en una sola imagen
toda la trágica indescifrable historia de la especie
tus ojos de esfinge virginal
de silencio que resplandece como el hielo
tus ojos de caída durante mil años en el pozo del olvido
besaré también tu cuello liso y vertiginoso como un tobogán inmóvil
tu garganta donde la vida se anuda como un fruto
que se puede morder
tu garganta donde puede morderse la amargura
y donde el sol en estado líquido circula por tu voz y tus venas
como un cogñac ingrávido y cargado de electricidad
besaré tus hombros construidos y frágiles como la ciudad
de Florencia

Ensueño 12 (Rafael Navarro)
Ensueño 12 (Rafael Navarro)

y tus brazos firmes como un río caudal
frescos como la maternidad
rotundos como el momento de inspiración
tus brazos redondos como la palabra de Roma
amorosos a veces como el amor de las vacas por los terneros
y tus manos lisas y buenas como cucharas de palo
tus manos incitadoras como la fiebre
o blandas como el regazo de la madre del asesino
tus manos que apaciguan como saber que la bondad existe
besaré tus pechos globos de ternura
besaré sobre todo tus pechos más tibios que la convalescencia
y que pesan en el hueco de mi mano como la evidencia
en la mente del sabio

Ensueño 6 (Rafael Navarro)
Ensueño 6 (Rafael Navarro)

tus pechos pesados fluidos tus pechos de mercurio solar
tus pechos anchos como un paisaje escogido definitivamente
inolvidables como el pedazo de tierra donde habrán
de enterrarnos
calientes como las ganas de vivir
con pezones de milagro y dulces alfileres
que son la punta donde de pronto acaba chatamente
la fuerza de la vida y sus renovaciones
tus pezones de botón para abrochar el paraíso
de retoño del mundo que echa flores de puro júbilo
tus pezones submarinos de sabor a frescura
besaré mil veces tus pechos que pesan como imanes
y cuando los aprieto se desparraman como el son
en los trigales

Ensueño 9 (Rafael Navarro)
Ensueño 9 (Rafael Navarro)

tus pechos de luz materializada y de sangre dulcificada
generosos como la alegría de aceptar la tristeza
tus pechos en donde todo se resuelve
donde acaba la guerra la duda la tortura
y las ganas de morirse
besaré tu vientre firme como el planeta Tierra
tu vientre de llanura emergida del caos
de playa rumorosa
de almohada para la cabeza del rey después de entrar a saco
tu vientre misterioso cuna de la noche desesperada
remolino de la rendición y del deslumbrante suicidio
donde la frente se rinde como una espada fulminada
tu vientre montón de arena de oro palpitante

Ensueño 7 (Rafael Navarro)
Ensueño 7 (Rafael Navarro)

montón de trigo negro cosechado en la luna
montón de tenebroso humos incitante
tu vientre regado por los ríos subterráneos
donde aún palpitan las convulsiones del parto de la tierra
tu vientre contráctil que se endurece como un brusco
recuerdo que se coagula
y ondula como las colinas
y palpita como las capas más profundas del mar océano
tu vientre lleno de entrañas de temperatura insoportable
tu vientre que ruge como un horno
o que está tranquilo y pacificado como el pan
tu vientre como la superficie de las olas
lleno hasta los bordes de mar de fondo y de resacas
lleno de irresistible vértigo delicioso
como una caída en un ascensor desbocado
interminable como el vicio y como él insensible
tu vientre incalculadamente hermoso
valle en medio de ti en medio del universo

Ensueño 3 (Rafael Navarro)
Ensueño 3 (Rafael Navarro)

en medio de mi pensamiento
en medio de mi beso auroral
tu vientre plaza de todos
partido de luz y sombra y donde la muerte trepida
suave al tacto como la espalda del toro negro de la muerte
tu vientre de muerte hecha fuente para beber la vida
fuerte y clara
besaré tus muslos de catedral
de pinos paternales
practicables como los postigos que se abren sobre
lo desconocido
tus muslos para ser acariciados como un recuerdo pensativo

Ensueño 11 (Rafael Navarro)
Ensueño 11 (Rafael Navarro)

tensos como un arco que nunca se disparará
tus muslos cuya línea representa la curva del curso de los tiempos
besaré tus ingles donde anida la fragilidad de la existencia
tus ingles regadas como los huertos mozárabes
translúcidas y blancas como la vía láctea
besaré tu sexo terrible
oscuro como un signo que no puede nombrarse sin tartamudear
como una cruz que marca el centro de los centros
tu sexo de sal negra
de flor nacida antes que el tiempo
delicado y perverso como el interior de las caracolas
más profundo que el color rojo
tu sexo de dulce infierno vegetal
emocionante como perder el sentido
abierto como la semilla del mundo

Ensueño 4 (Rafael Navarro)
Ensueño 4 (Rafael Navarro)

tu sexo de perdón para el culpable sollozante
de disolución de la amargura y de mar hospitalario
y de luz enterrada y de conocimiento
de amor de lucha a muerte de girar de los astros
de sobrecogimiento de hondura de viaje entre sueños
de magia negra de anonadamiento de miel embrujada
de pendiente suave como el encadenamiento de las ideas
de crisol para fundir la vida y la muerte
de galaxia en expansión
tu sexo triángulo sagrado besaré
besaré besaré
hasta hacer que toda tú te enciendas
como un farol de papel que flota locamente en la noche.




 

CONTACTO EN FACEBOOK        CONTACTO EN G+        CONTACTO EN TWITTER

 

Te puede interesar:
Ha muerto Wallace Roney, una víctima más del virus depredador

Si es verdad que hay gente predestinada para cumplir una misión en el mundo, Wallace Roney fue uno de esos Read more

Responso por Lady Day a 60 años de su muerte

Nadie entona la palabra hambre o canta como yo la palabra amor. Billie Holiday La de Billie Holiday es una Read more