De las escuadras y el compás al jazz

Cada vez me enamoraba más del instrumento e iba descuidando más la escuela hasta que un día dije bueno, creo que no tengo que engañarme a mí ni a mis papás entonces les voy a confesar que quiero ser músico, que me quiero dedicar a esto y ya te imaginas lo que es llegar con mis papás y decirles:1 Bajo
-Quiero dejar la escuela, quiero ser músico
-Qué vas a hacer, no puedes dejar la carrera -me dijo mi papá pero al final se resignaron porque estaba yo de terco con el instrumento entonces mi papá me dijo:
-Bueno, si lo vas a hacer, lo tienes que hacer bien, tienes que meterte estudiar.

Facultad de Música UV
Facultad de Música UV

En esa época (era como el 98) no había tanta educación como ahorita, sobre todo no había instituciones donde aprendieras a tocar música popular, ni siquiera estaba el Instituto Superior de Música, la única opción era el Conservatorio. Fui a la Facultad de Música y pregunté cómo estaba la onda para entrar y me pusieron muchas trabas, lo primero que me dijeron fue:
-Ya estás muy grande, ya tienes 18 años y aquí a esa edad ya debes tener una formación musical porque vienen los egresados del CIMI, además necesitas un instrumento de orquesta, ya sea contrabajo o guitarra.
Me fui desilusionado y seguí siendo autodidacta, buscándole por ahí, con los maestros que iba conociendo.

Bajo alfombras

Bajistas de Xalapa
Bajistas de Xalapa

Yo seguía con el taller de Lucio, en las sesiones de improvisación nos juntábamos más de 10 bajistas en su casa, ahí conocí a muchos muy buenos músicos, estaba Óscar Terán y otro bajista increíble que es Joel González, los dos son yucatecos y eran muy buenos amigos, nos juntábamos a tocar y a jugar videojuegos porque era nuestro vicio (risas). También estaban René Hernández y Arturo Acuña, había muy buenos músicos y entre nosotros nos pasábamos información, casetes, videos y empezábamos a tocar.

Ay Morena, morenita mía…

Rolando Alarcón
Rolando Alarcón

Seguía en el grupo pero llegó el punto en el que dije necesito algo más, necesito buscar otra cosa y dejé de tocar con mi primera banda. Yo decía tengo que tocar en fiestas porque ven más estilos musicales y y es más fuerte el reto. Había una banda de rock donde tocaba Rolando Alarcón (el baterista del Orbis) que me gustaba, se llamaba La Morena, ya habían hecho discos y todo, ellos y Los Amorfos eran muy famosos y me acuerdo que querían un bajista, Luis me llevó a casa de Rolando, estaba un bajo ahí y me puse a tocar y Rolando me invitó a la banda. Estuve tocando con ellos, estuve tocando mucho rock y después me integré a un grupo de fiestas pero la verdad no aguanté mucho la demanda de estar ensayando y tocando tanto , no podía con la exigencia de un grupo versátil.

Eu sei que vou jazzear

Para entonces Rolando ya estaba mucho con la cosquillita del jazz y me dijo que había invitado a Stefan Oser, que en ese tiempo tocaba con Jazz entre Tres.

Jazz entre Tres: Adolfo Álvarez, Stefan Oser, Agustín Bernal
Jazz entre Tres: Adolfo Álvarez, Stefan Oser, Agustín Bernal

Para mí Jazz entre Tres y Orbis Tertius eran los grandes grupos de Xalapa, eran un ejemplo, sonaban muy bien y eran unos musicazos, también estaba Ángel Luis [Guerrero] con su grupo Enlace y me gustaba mucho verlos, hacían muchos jam y cosas así.
Rolando contacta a Stefan y me dice oye, creo que a ti también te gusta de jazz, a ver si hacemos algo. Yo todavía no sabía mucho de improvisación y Stefan Oser ya era toda una institución en la guitarra, y muy amable y pacientemente me compartió su música, me decía mira, me gusta más lo brasileño, escúchate esto y fue cuando empecé a agarrarle gusto a la música de Brasil. Tocábamos muchos standards y hacía mi lucha para acompañarlos.

Jazz Fest

Después vinieron los Jazz Fest que traían profesores de Berklee, yo decía finalmente hay algo de educación de jazz. Me metí y conocí a más gente que estaba en mi rollo, que estaba en la búsqueda de aprender y compartir. Recuerdo que en mi ensamble estaba Ángel Luis [Guerrero], era de los alumnos avanzados y también fue alguien que me enseñó mucho y eso fue más motivante para seguir.

Óscar Stagnaro, Tello Castillo
Óscar Stagnaro, Tello Castillo

En esos festivales conocí a Óscar Stagnaro, es alguien increíble que conoce todos los estilos y trae todo lo de Berklee, yo le preguntaba qué onda con Berklee, yo creo que todos tenemos la idea de visitar alguna vez la escuela o estar allá. También vino otro bajista que se llama Fernando Huergo, un argentino que también toca muy bien. Esos fueron los que me tocaron como maestros.
También vino otro fuera de serie que se llama Christian Gálvez, yo creo que es de los mejores bajistas ahorita en el mundo, vino acompañando una cantante chilena (él también es chileno) y cuando lo vimos todos los bajistas que íbamos al Jazz Fest nos impresionó su virtuosismo y lo que hacía con el bajo. Lucio se le acercó y le pidió una master class para los bajistas y él, muy humilde, accedió; nos vimos en la casa de Lucio y nos dio una clase muy buena. Fue una etapa muy padre la de estos festivales

El que parte y comparte…

La gente de Xalapa tiene algo muy especial con la cultura y me he topado con gente que toca muy bien y me comparte, me acercaba yo, por ejemplo, a Sergio Martínez y él me decía estudia esto o hay un curso la facultad, tómalo, o cosas así.

José Miguel Flores
José Miguel Flores

En la facultad tomé clases con José Miguel Flores que estaba dando un taller y también ahí empecé a entender la armonía del jazz porque para mí era como un misterio, ¿qué es esa armonía?

Aleph Castañeda
Aleph Castañeda

En algún tiempo estuve en una escuela de la SEC y tenía que estudiar un instrumento de orquesta, entonces me metí al contrabajo con el maestro Marc Burbail, un francés que estaba aquí, también ya falleció, me hice muy su amigo y me empezó a enseñar un poco de la técnica del contrabajo.

También iba yo a ver la big band de Sergio Martínez y estaba Aleph de bajista, él también me compartió cosas.

Puro Latino: SergioMartinez, Renato Domínguez, Tello Castillo y Joel Barranco
Puro Latino: SergioMartinez, Renato Domínguez, Tello Castillo y Joel Barranco

Estuvo muy padre, cuando tienes ganas de aprender los músicos lo ven y no me ha tocado alguien que no comparta, yo siempre he tenido la fortuna de que me compartan un poquito y me he ido con tarea para hacerlo por mi cuenta.
También me invitó Sergio Martínez a un proyecto que se llamaba Puro Latino, tocábamos sus arreglos de música latina, funky y cosas así.

Franco Bonsagni, Rolando Alarcón, Tello Castillo
Franco Bonsagni, Rolando Alarcón, Tello Castillo

Después conocí a Franco Bonzagni, el saxofonista que estuvo con Orbis Tertius, él era muy amigo de mi hermano, me le acerqué, le pedí clases y con mucho gusto me dijo sí, claro, ve a la casa. Estuve yendo a su casa a tomar clases, era un maestro muy estricto, tenía que llegar muy puntual, me ponía hacer cosas de saxofón en el bajo, me ponía a leer mucho y ya no podía con ese ritmo, yo decía híjole, creo que no sirvo para esto, es muy complicado. Era muy difícil su clase, era mucha disciplina y yo decía a lo mejor a Franco no le gusta cómo estoy haciendo las cosas porque siempre me está regañando pero después me invitó a tocar con él y con Rolando en un proyecto de saxofón, bajo y batería, era muy difícil acompañarlos porque no había una base armónica y yo tenía que estar súper bien plantado pero yo creo que maestros como él, que son tan exigentes, son los que más me han ayudado a tocar mejor.

Encuentros Jugosos de Piña

Justo cuando estaba con la curiosidad de que quería conocer los estilos me invitaron a la banda de Jugosos Dividendos, fue un grupo por donde pasaron muchos bajistas; Óscar Terán, Juan Galván y otros. Yo conocí a Rafa Campos y él me invitó al proyecto, ahí tenía que aprender música mexicana, son jarocho y música del mundo, con ellos grabé un disco, el segundo.

Grabación del disco de Paulo Piña
Grabación del disco de Paulo Piña

Otro músico al que le gusta hacer su música propia es Paulo Piña, un día me llamó y me dijo oye, tengo una maqueta que quiero que grabes conmigo.
Me dio las grabaciones y yo no le entendía nada (risas), él tiene una forma muy peculiar de componer, muy padre.
Cuando llego a un estudio soy muy flexible, siempre digo si quieres que haga el trabajo como me indiques, lo voy a hacer y si me das la flexibilidad de crear, trataré de aportar. Con Paulo fue total experimentación y salió un disco muy bueno. Ahí toqué con Daniel Ávila [baterista] y nos dio mucha libertad de crear. Fue un disco muy creativo, nada que ver con la maqueta, fue un proceso increíble.

Toma el llavero abuelita / y enséñame tu jazzero

Grupo Juguete: Daniel Ávila, Luis García Ireta, Tello Castillo
Grupo Juguete: Daniel Ávila, Luis García Ireta, Tello Castillo

Después estuve tocando mucho jazz en los bares con Gustavo Bureau y Luis García Ireta (le dicen el Meduso), tocábamos música de Luis y standards de jazz, en esa temporada no había muchos lugares donde tocar jazz entonces llegaban todos y se armaba el jam y se hacía una fiesta muy buena.
De repente Gustavo dijo:
-Deberíamos de sacar la música de Cri-Crí en jazz
-¿Cómo?, -dije yo
-Sí, tiene muchos elementos muy buenos
Yo me fui con esa idea y yo creo que Luis también y al otro día llegamos con una transcripción de un tema y una adaptación y empezamos a hacer música de Cri-Crí, también empezamos a tocar algo de música para niños y nos gustó tanto cómo sonó que invitamos a mucha gente; a Messe, a Héctor Espinosa Proa en el saxofón y a otros. Ese grupo se llamó Juguete.

(CONTINUARÁ)

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