Las tradición y las fusiones

Carlos Zambrano, Ramiro González, Cecilia Guinea y Eloy Fernando Zúñiga
Carlos Zambrano, Ramiro González, Cecilia Guinea y Eloy Fernando Zúñiga

Formamos un grupo de amigos que se dedican a la música y a la literatura, entre ellos, Eloy (Fernando Zúñiga), Carlos Zambrano, Ateneo Castillo que es pintora, Manuel López que toca el cajón, es melómano y fanático de la literatura, Axel Juárez, él estudia sociología y también lee muchísimo y escucha mucha música, son cuates muy cultos, a mí me daba vergüenza platicar con ellos porque, la verdad, la costumbre de cultivarse en Xalapa no es la misma que en Tampico y Ciudad Victoria. La gente que nació aquí es privilegiada porque tuvo otro tipo de educación, yo creo que aquí las cosas son diferentes, aún con todos los problemas que hay, la gente aquí tiene historia. Nos reuníamos y platicábamos y de ahí salió el grupo La Manta; lo formamos Eloy, Carlos Zambrano, Felipe Herrera y yo, después invitamos a Manuel López a tocar el cajón, él es conocedor del son jarocho; después salió Felipe y se integró Hiram Marcor en la batería.

La Manta con Robert Plant
La Manta con Robert Plant

Empezamos con ese proyecto y nos metimos en camisa de once varas porque nos tuvimos que poner a investigar sobre música tradicional. Eloy ya tenía un camino recorrido, llevaba como cinco o seis años estudiando el son huasteco. El son huasteco para mí es como el jazz de la Huasteca porque es lo mismo, tiene sus formas, tiene improvisación tanto en el verso como en la música. Yo me puse a investigar sobre música de mi pueblo, empecé a buscar sobre la picota de Tamaulipas y los tamborileros. La picota es un estilo musical que interpreta los mismos ritmos de la música norteña, los más básicos son el huapango norteño,

La Manta en Vancouver, Canadá
La Manta en Vancouver, Canadá

chotis, redoba, polka, es lo que más se toca por allá. El conjunto de la picota tiene dos clarinetes y tambora, el conjunto típico norteño lleva acordeón, bajo sexto, sax alto, batería y contrabajo; y en el sur está el conjunto huasteco, pero sólo ahí porque en la mayor parte del estado se toca la música norteña. Cada quien se metió a investigar una línea y cada uno de nosotros embona una parte del rompecabezas que es ese grupo, cada uno aporta cosas diferentes, algunos aportamos más cosas de jazz, otros más de música tradicional pero todos conocemos un poquito de lo de cada quien por ese intercambio que tenemos como cuates y como colegas, yo creo que en parte es lo que nos ha hecho crecer y, bueno, pues ya hemos estado en un montón de lugares, lo más trascendental que hemos hecho es que le abrimos el concierto a Robert Plant en el Auditorio Nacional, nuestro disco lo presentamos en el Lunario del Auditorio Nacional, fuimos al Folk Music Festival en Vancouver, Canadá y tocamos en La Cumbre Tajín. El próximo año vamos a grabar nuestro segundo disco.

Jazz Suite del Noreste de México
Jazz Suite del Noreste de México

Hace como dos años me fui a vivir al DF como unos seis meses, estuve tocando en una big band en que se llama Contempo Big Band, ensayábamos en el Parque Hundido. Anduve tocando con la gente de allá, con un amigo salvadoreño que se llama Fernando Barrios, con Diego Franco, Sabino Paz, Miguel Silva y varios más, y en mi estancia allá compuse el material de mi disco.
En Tamaulipas se inició un festival de jazz que se llama Jazztán Fest, la segunda vez que me invitaron formé un quinteto e hice arreglos con música tradicional y algunas composiciones basadas en música tradicional del noreste. Estaba Miguel Silva, Adrián Flores en el contrabajo, Fabián Hernández, un paisano de Tampico que me encontré en el DF tocó el acordeón, Fernando Barrios, la batería y yo toqué flauta y saxofón. Ahí grabamos un disco que se llama Jazz Suite del Noreste de México. Este es mi proyecto personal, se llama Ramiro González Quinteto y con él gané este año la beca de Músicos Tradicionales, del FONCA.

Las dos guardias y las vanguardias

Ramiro González con los maestros de JazzUV
Ramiro González con los maestros de JazzUV

Patricia Faisal tenía un proyecto en el voluntariado de la UV y varios de La Manta trabajamos en esas comunidades, yo fui uno de los formadores del big band infantil de Acatlán, Son de Acá, trabajé un buen rato ahí. Conocí a Jordi (Albert) cuando Patricia le presentó el proyecto; platicamos y me dijo que había unas clases de flauta que nadie daba porque no había maestro y que le gustaría que me fuera integrando a la plantilla docente de JazzUV. Al principio me preguntó si quería dar clases de Historia del Jazz, le dije que sí pero después entró Diego (Salas) y él se quedó con las materias teóricas y yo con unas horas de flauta y de sax, también doy clases de Ensamble y estoy como personal de apoyo cubriendo algunas horas, soy comodín (risas).

Jordi Albert
Jordi Albert

Creo que cuando entró Jordi de director de JazzUV hubo un cambio importante; la población estudiantil creció bastante, de haber sido 50, 60 ahora somos como 200, 300; las jam están

Adolfo Álvarez, Lucio Sánchez
Adolfo Álvarez, Lucio Sánchez

casi siempre llenas. También Jordi trató de integrar la vieja guardia con la nueva guardia porque había habido una separación; la vieja guardia estaba un poco divorciada de JazzUV, así pasa siempre, llegan los nuevos y quieren desplazar a los viejos y los viejos no quieren dejar entrar a los nuevos, eso es una cosa normal pero es malo vivir en una ciudad tan pequeña, en la que hay pocos jazzistas (porque no somos tantos) y estar separados y algo que ha intentado hacer Jordi es unirlos. El Día Internacional del Jazz invitó a tocar en JazzUV al trío de Humberto (León),

Humberto León
Humberto León

Lucio (Sánchez) y Adolfo (Álvarez), fue un concierto emblemático. Esos músicos son parte de la historia, ¿por qué no se mencionaban?, a mí me causa ruido eso. En años anteriores era impensable que Carlos Zambrano, Diego o yo estuviéramos dando clases ahí porque, a veces, la gente arma sus élites de amigos y Jordi, por ser de fuera, tiene una visión un poco más objetiva. Creo que la cosa va bien en JazzUV a pesar de que los maestros tenemos maneras de pensar que son radicalmente diferentes pero yo creo que la riqueza está en aceptar que somos diversos, eso es el jazz.

La tradición y el contrabando / son cosas incompartidas…

Grupo norteñoTengo una Master Class en la que hablo sobre las convergencias que hay entre la música norteña y el jazz Nueva Orleans, sobre los ritmos que hay en común, los ritmos raíces, como el chotis, la polka, el vals; evolucionaron de diferente manera pero tenemos raíces en común en todo el mundo, realmente toda la música está conectada.
ZapateadoCreo que es necesario empoderarnos de nuestra cultura, de nuestras tradiciones y fortalecer el sentido de identidad porque lo que nos está exterminando es que ahora hay una tendencia clara a la homogeneización de la cultura y es bastante grave porque, a la hora de querer homogeneizar la cultura en el mundo, se crean muchos complejos de falta de autoestima, sobre todo en los músicos que no son del primer mundo, como los latinoamericanos. Estamos en contextos distintos y nos hacen sentir y pensar que lo que está hecho aquí está mal hecho o que es inferior, pero es inferior si es juzgado bajo la estética de ellos, de las élites hegemónicas del arte; hay que tener cuidado con eso.Percusiones Mi Master Class tiene que ver con eso, con lo que es una cultura apropiada y lo que es una cultura enajenada, hablo de eso y hablo también del importante papel que tenemos en la sociedad como músicos, claro que sí nos toca hacer algo. Les digo que la industria está haciendo su trabajo para educar gente en la cultura del narco y lo hace de la manera más perversa y ruin, por medio de la música tradicional, los narco corridos ya ni siquiera son Ramiro González IIcorridos, son apología del narco. El narcotráfico determina gustos musicales, determina la estética del arte, determina todo, es terrible y les pregunto ¿qué estamos haciendo nosotros como músicos?, ¿de qué le sirve a la gente que tú vayas y le toques jazz neoyorquino?, sí sirve pero ¿tú crees que los vas a penetrar tan fácilmente con esa música como puedes hacerlo con la música tradicional?, no, le es indiferente porque no eres amable con ellos, no los sitúas en un contexto, no los instruyes, no los enseñas a poder digerir esa música.
La situación que vivimos en el país es difícil y se refleja mucho en el arte, y así como hay apatía de mucha gente ante lo que sucede, también hay apatía de parte de los artistas, muchos de los artistas que estudiaron en una escuela de de prestigio no se dignan a investigar sobre la música del pueblo, yo les hago esta analogía, no se embarran de tierra, pueden tocar un son jarocho pero no profundizan en las raíces de la música y de la verdadera riqueza que puede aportarnos, a lo mejor no te dediques a eso pero debes investigar porque, si no lo haces, no conoces la música que hay en tu país y eso sí es grave. Yo creo que como artistas no debemos ser indiferentes ni tibios ante las cosas que suceden a nuestro alrededor.

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