Blue Sea

Big Band Mayan Resot
Big Band Mayan Resot

Cuando estaba en el penúltimo año de la Facultad de Música, en un hotel de lujo de Acapulco se les ocurrió formar una Big Band, Édgar iba a ser el director y me habló, nos fuimos varios músicos de aquí. Tuve mis primeros desencuentros con mi maestro de guitarra clásica porque tenía que escoger entre la facultad y ese trabajo, pero era la única materia que me daba problemas, entonces hablé con él y logré coordinar las dos cosas y me fui a vivir a Acapulco.
Con esa big band montamos varios repertorios: música latina, salsa, swing, hicimos un repertorio de música de los 80 y uno de música de los 90. Ahí confirmé que todo lo que había aprendido en los nueve años anteriores me servía; si tocábamos salsa, sacaba el tres; si tocábamos música de los 80, sacaba mi guitarra eléctrica y mis efectos, o sea, me di cuenta que podía funcionar bien en diferentes contextos. Ese proyecto no duró mucho tiempo porque los administradores se dieron cuenta que mantener una orquesta de esas, aunque sea un hotel de lujo, es un lujo.
(Se refiere a la Big Band Mayan Resot de la que nos habló Javier Flores Mávil)

El final se acerca, jazz,/ lo esperaré serenamente…

Son Aché
Son Aché

Me regresé a Xalapa para terminar la carrera, me faltaban unos meses y dejé de lado el jazz y todo eso para dedicarme de lleno a trabajar mis conciertos de titulación. Había conocido varios buenos compositores que me ayudaron mucho a meterme más en la composición contemporánea, que es algo que a mí también me gusta mucho, me atrae la música que casi nadie toca, me gusta hacer cosas nuevas. Monté un programa bastante grande que después estuve tocando tanto Xalapa como en otros lugares.
Coincidió también que en esos últimos años habían llegado a Xalapa Vladimir Coronel, Emiliano Coronel, Guillermo Barrón y toda esa gente. Nos hicimos muy amigos Vladimir, Emiliano, Memo, Nissiel Ceballos, siempre estábamos juntos estudiando y tocando. Hicimos un grupo de salsa que se llamó Son Aché. Empezamos a trabajar con un ballet folclórico y tuvimos que montar un repertorio de música latinoamericana; fue otra de las cosas que me gustó mucho porque me di cuenta de que no sabía casi nada de música latinoamericana. Tocábamos música peruana, música colombiana, música de México y de varios países sudamericanos; me sirvió mucho porque hasta la fecha rescato esas influencias y trato de mezclarlas en un proyecto que tengo con Paty Ivison. Nada de lo que he hecho he tirado a la basura, siempre está ahí, en su momento tiene que salir su uso.

Fueron los días de amor/ en que jazzeábamos…

Agustín Bernal
Agustín Bernal

Terminé la facultad y, como todo buen pasante, estaba sin trabajo, con muchas expectativas pero sin un solo quinto. Vladimir, Arturo, Yauri, Memo y algunos otros amigos habían ido a estudiar al Conservatorio de Puerto Rico, yo quería quería tener la experiencia de estar realmente en una escuela de jazz y ver qué es lo que enseñan, pero costaba mucho dinero y yo no tenía ni un quinto así que pensaba moverme algún lugar donde hubiera dinero como Playa del Carmen o algún lugar así, pero me enteré de que Édgar y Aleph estaban haciendo pláticas para comenzar un proyecto de talleres más en serio, darle continuidad a lo que se había hecho antes pero ahora traer a Agustín Bernal, Gabriel Puentes y Rey David. Hablé con Édgar:

Rey David Alexandre
Rey David Alexandre

-Oye, a mí me interesa pero no tengo dinero, no puedo pagarlo por el momento, dame chance de entrar y lo voy pagando poco a poco
-Mira, hay mucha demanda de guitarra, pero no tenemos maestro. Encárgate de los alumnos de guitarra y puedes tomar los talleres gratis.
Para esa época yo ya tenía cierto conocimiento, sabía improvisar hasta cierto punto, sabía leer, sabía armonía pero nunca había dado clases; había dado clases algunos niños pero nada comprometido. Ésa fue otra parte de mi educación, cuando empecé a dar clases de guitarra enfocadas a la armonía e improvisación me di cuenta de que había cosas que yo no tenía al 100%. Mi primer año en JazzUV también fue muy formativo, me metí estudiar muchísimo.
Cuando inició JazzUV había una energía de todos de querer mejorar, cada minuto que teníamos libre nos juntábamos a tocar, nos pasábamos información, discos, libros, siempre estábamos platicando con Agustín, con Gabriel, tocábamos con ellos, tomábamos sus clases; fue algo mágico.

Gabriel Puentes
Gabriel Puentes

Poco a poco fue creciendo la demanda y yo me empecé a llenar de trabajo a tal grado que hasta la fecha el viaje a Puerto Rico se ha ido postergando, pero mi aprendizaje ha seguido creciendo. En los festivales me enfrenté con gente que viene de Nueva York y que realmente vive de tocar música. Tomar sus clases, convivir con ellos y tocar con ellos, o intentar tocar con ellos, también ha sido un aprendizaje.

Con Daniel Smith
Con Daniel Smith

Ahora, con la nueva generación de alumnos, con los nuevos maestros que han venido, con los proyectos nuevos que se están haciendo se empieza a generar lo que desde el principio queríamos; que hubiera mucho movimiento en la ciudad, que hubiera más gente con quien tocar aunque creo que desafortunadamente el momento económico que se ha vivido en el país ha ido en sentido contrario al movimiento que está sucediendo no sólo de Xalapa, sino en todo el país, en Oaxaca es lo mismo, del 98, cuando me vine, a la fecha el movimiento ha crecido muchísimo, hay músicos muy buenos pero la economía no permite que sus proyectos salgan a flote. Con la creación de JazzUV es lo mismo, hay mucha gente que viene estudiar de otros lados, se genera el movimiento con los estudiantes pero la ciudad no soporta tanto, cada vez hay menos espacios, es difícil mantener un proyecto vivo Xalapa.

A mis amigos les adeudo la paciencia…

Raúl Gutiérrez Cuarteto
Raúl Gutiérrez Cuarteto

Daniel Smith es otro de los músicos que me ha dejado mucho, no nada más como maestro, el aprendizaje musical es extraño porque a veces no aprendes de la gente cosas tangibles sino aprendes cosas menos directas en el aspecto musical, por ejemplo, más que aprender cosas musicales con Daniel, he aprendido la música a través de su amistad, de su personalidad.
Raúl Gutiérrez es otra de las personas de las que me han ayudado mucho. Cuando recién llegó de Mazatlán, donde vivía, le di hospedaje y estuvimos compartiendo durante un año y en ese año también aprendí mucho de él como persona y como músico. Raúl tiene un repertorio impresionante, un repertorio tan vasto que a veces no se acuerda de los títulos, no se acuerda de las tonalidades pero dice -vamos a tocar esto, pégate, y empieza a tocar. Formamos un cuarteto con Gustavo y Aleph y tocamos muchísimo y siempre ensayábamos 15 temas y el día de la tocada tocábamos otros 15 que no habíamos ensayado. Aprendí mucho con él.

Someday My Music Will Come

Quinteto de Paty Ivison
Quinteto de Paty Ivison

Hoy en día tengo algunos proyectos; desde hace algunos años comencé a escribir música y la he tocado con mucha gente, en mis composiciones trato de rescatar lo que he aprendo tanto en el ámbito clásico, como del ámbito de la big band. Tengo otros proyectos en mente como rescatar la música con la que crecí, la música de las bandas de Oaxaca, pero sobre todo las chilenas. Esa música está viva igual que en Veracruz; se baila, se vive en las fiestas.
Tengo un proyecto con Paty Ivison, con ella encuentro el espacio para hacer eso porque compartimos la misma idea de funcionar todo eso. Musicalizamos letras de ella, de Rafa Campos, que es muy buen letrista, de Mauricio Díaz «El Hueso» y yo me encargo de una parte de los arreglos. Acabamos de grabar un disco

Ahora sé que fui feliz,/ que si lloré, también jazee,/ puedo seguir, hasta el final, a mi manera

Beto Jiménez-No sé qué hubiera pasado si hubiera estudiado en una escuela formal de jazz, no te puedo decir si hubiera sido mejor o no, simplemente es el camino que me ha tocado vivir y ahora, estando del otro lado, cuando doy clases, trato de sembrar esa semilla en la gente que creo que puede crecer más de esa forma que estando en una escuela. Tengo alumnos con diferentes personalidades; algunos son más receptivos, así funcionan funcionan y pueden hacer muy buenas cosas si tienen la fortuna de encontrar buenos guías, pero hay otros que no funcionan así sino que solamente necesitan que les siembren una semilla y les den una perspectiva general de lo que pueden hacer y son gente que quizás tarde un poquito más en llegar a un punto, pero mediante esa búsqueda va a encontrar muchas cosas. Cuando yo encuentro alguien que funciona así trato de buscarle otra forma de trabajar porque los alumnos no son moldes, son seres humanos que están tratando de encontrar el camino para llegar, igual que todos nosotros.Guitarras
Algo que muchas veces se da mucho en este ámbito es la cuestión del ego y con el ego viene la imposición de opiniones, y con la imposición de opiniones vienen las restricciones y todo eso que ya conocemos de incluir o excluir, de decidir quién sí y quién no. A mí no me preocupa eso, creo que cada quien tiene un punto al que tiene que llegar, cada quien tiene una historia distinta y no hay una meta común para todos. El que ya llegó, ya llegó, qué bien; el que no ha llegado, no ha llegado; el que no va a llegar, no va a llegar, yo personalmente no me pongo una meta de llegar a un punto, simplemente quiero seguir trabajando en esto hasta que ya no pueda, hasta el final de mis días. Yo me voy a considerar estudiante toda mi vida, esa hambre de aprender todos los días es lo que me mantiene vivo.

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