El desabasto de insumos para pacientes con vih en Veracruz no es una nuevo, es común faltantes de fórmula láctea sustituto de leche materna, de condones y otros.

Sin embargo, el desabasto generalizado de antiretrovirales no había ocurrido. Si bien con anterioridad se había reportado la falta de una o dos de las fórmulas, esto era debido a problemas de los laboratorios que no contaban con el abasto suficiente para satisfacer la necesidad de pacientes.

En las últimas fechas, los cinco antiretrovirales que se aplican en el país, y que se distribuyen a pacientes de Veracruz fallaron en su abasto, primero en Río Blanco, después en el resto de los Capasits, dejando a pacientes sin los fármacos necesarios para atender su carga viral.

La justificación en este caso fue de parte de la dirección de Salud Pública, responsabilizando a Censida de la falta de los fármacos. Esta versión fue desmentida y se señaló por parte de la institución federal que había abasto suficiente.

Sin embargo, los antiretrovirales no fueron las únicas ausencias en los gabinetes de los Capasits, pues en Poza Rica y Xalapa tampoco se tienen botes de fórmula láctea para alimentar a hijos e hijas sanas de mujeres con VIH.

Los botes de leche no son enviados por Censida, sino más bien deben ser compradas por la Secretaría de Salud, la cual tiene la obligación de mantener el abasto.

Por el desabasto, el Grupo Multisectorial Vih presentó una queja ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos, con la intención de lograr la intervención a nivel federal para resolver cuanto antes esta problemática que pone en riesgo a las personas que llevan este tratamiento.

La queja fue ingresada a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), desde la semana pasada y se esperaba primero un llamado por parte de la Comisión para agilizar la entrega y posteriormente una recomendación para evitar que este tipo de situaciones se sigan repitiendo.

Desabastos frecuentes

Esta no es la única vez que hay desabasto de leche en polvo, apenas en el 2017 los cinco capasits se quedaron sin este insumo por varias semanas, lo que obligó a hacer compras fuera de licitación prácticamente de último momento.

En años anteriores, este desabasto ya se había presentado en al menos dos ocasiones, una de estas en 2015, cuando la administración de Javier Duarte no compró el lote que correspondía al programa de vih, pese a estar contemplada por ley.

Cuatro años antes, en junio de 2011, este desabasto obligó a la sociedad civil a montar campañas de recolección de la leche en polvo en ciudades como Xalapa, Veracruz, Coatzacoalcos, Poza Rica y Orizaba, para atender la necesidad de la leche, pues el argumento era la falta de recursos.

A este desabasto se sumaban faltantes también en condones masculinos y femeninos, esto a lo largo de 2011 y 2012, aunque este último año se normalizó dentro del segundo semestre del año.

Los antiretrovirales faltaron, sin embargo no de manera generalizada, en diversos periodos se reportó a nivel nacional durante 2017, lo que obligó en algunos casos a modificar el tratamiento y cambiar a otro fármaco para atender a los pacientes cuyos medicamentos no estaban disponibles.

Las pruebas

Durante 2011 fueron compradas -por el gobierno del estado- 70 mil pruebas rápidas, las cuales carecían de registro sanitario y provenían de una empresa de origen chino.

Al testar esas pruebas se supo que estas además eran defectuosas, pues daban falsos negativos cuando se aplicaban, por lo que se retiraron de los gabinetes del sector salud en la entidad un año después.

De esas pruebas, 27 mil aún se encuentran perdidas. Esto a pesar de que la Cofepris emitió una alerta sanitaria que ordenaba una búsqueda de esas unidades de manera intensiva.

No todo lo que falta son insumos

En Veracruz se encuentra vigente la primera Ley para atender y erradicar el VIH, la cual establece en sus artículos que el Gobierno del Estado debe etiquetar y aplicar recursos específicos al programa de VIH.

Esta iniciativa presentada por la sociedad civil y avalada por el Congreso ha sido desobedecida constantemente, pues no sólo el año pasado se presupuestaron recursos por 40 millones de pesos y llegaron sólo 10 millones, sino que este año no se contemplaron recursos en el presupuesto estatal.

Esto dejó al programa sin recursos de orden estatal y contando únicamente con los recursos materiales e insumos enviados por el Gobierno Federal a través de Censida, como es el caso de los fármacos antiretrovirales.

Con la falta de recursos, de acuerdo con Patricia Ponce Jiménez, integrante del Grupo Multisectorial Vih, los Capasits no pueden ser remodelados, fumigados por las plagas que presentan sus instalaciones, reparadas las fallas y atendidas las carencias, así como tampoco pueden construirse nuevos espacios.

Además de la infraestructura, tampoco se contemplan recursos para la compra de insumos como las fórmulas lácteas, condones, medicamentos para enfermedades oportunistas y otros.

Brisa Gómez/Avc