De los tres aspirantes a la gubernatura del Estado (la diputada Sheridan es una vacilada), el que más conviene a los veracruzanos es el Senador con licencia, José Yunes Zorrilla. Con una hoja impecable de trabajo dentro del servicio público así como en cargos de representación popular, que arrancaron desde que fue alcalde de Perote (1998-2000), el priista ha sido diputado federal en la LVIII Legislatura, diputado local en la LX Legislatura,  diputado federal en la LXI Legislatura y Senador por Veracruz en la LXII Legislatura. En todos estos cargos, Pepe Yunes ha mostrado un compromiso social que pocos representantes populares tienen, convirtiéndose en eficiente gestor de recursos públicos a favor de decenas de ayuntamientos. La obra pública del cuatrienio que acaba de concluir, en muchos municipios se debió a las gestiones que el Senador hizo ante instancias federales para bajar los recursos que hicieron posible que miles de paisanos se vieran beneficiados. En 1996, Pepe Yunes se tituló como Licenciado en Administración de Empresas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) con la tesis “Administración Municipal: Servicios y Hacienda”. Su Maestría en Administración Pública la realizó en la Universidad de Columbia en los Estados Unidos. A lo largo de su vida ha ocupado diversos cargos públicos y partidistas dejando a su paso una profunda huella de honestidad y eficiencia que son el sello de su comportamiento como servidor. Vale la pena destacar que Pepe Yunes es de los amigos más cercanos a José Antonio Meade, el candidato del PRI a la Presidencia de la República, un plus que nadie tiene y que le permitiría, como Gobernador de Veracruz, recibir atenciones que nunca antes en la historia de la entidad se habían tenido. Es el que Veracruz necesita para conducir por buen rumbo la nave.