Habiéndose oficializado la precandidatura por el PRI al gobierno de Veracruz, del senador José Francisco Yunes Zorrilla, queda completo el escenario para la elección de 2018. Los tres candidatos que buscarán suceder a Miguel Ángel Yunes Linares, actual gobernador, son: Pepe Yunes, por el PRI; Cuitláhuac García Jiménez, por Morena, y Miguel Ángel Yunes Márquez por la alianza PAN-PRD. ¿Cuál debe ser la fórmula para que uno los tres políticos convenza a los electores veracruzanos para conseguir su voto? Hay varias: debe presentarse tal como es y proponer esquemas que sean creíbles para dar solución inmediata a los graves problemas que enfrenta el estado, mostrar ante el electorado su experiencia dentro de la función pública como respaldo de sus propuestas, es decir, probar que ya ha hecho realidad lo que propone; contar con un amplio currículo en el que no se encuentre una sola mancha a lo largo de su carrera, ni de corrupción ni de ejercicio indebido del poder (se predica con el ejemplo); comprometerse con los veracruzanos a trabajar los seis años de su gestión dedicado al trabajo en favor de los gobernados, sin anteponer otros proyectos políticos a sus obligaciones, y rodearse de colaboradores experimentados, con los que debe de hacerse acompañar desde la campaña para que el ciudadano vea con quiénes van a tratar. De los tres, solo hay uno que cuenta con ese perfil. Esperemos, por el bien de Veracruz, que despliegue todas sus capacidades para conectarse adecuadamente con los electores y se convierta en el próximo gobernador de Veracruz.