Todos los secuestros que se cometen son actos reprobables, criminales, que causan severos daños tanto a la víctima como a sus familiares y a un amplio sector de la población. Pero cuando se trata de una persona conocida y estimada que dedica su vida al trabajo, como es el caso del doctor Gerardo Ahued Bardahuil, propietario de una clínica del dolor ubicada en la avenida Araucarias, a la que asisten a diario decenas de pacientes de todas las clases sociales, el asunto toma otro camino, el de la solidaridad social en torno a una causa: que aparezca pronto y bien el estimado galeno y que las autoridades, responsables de estos criminales sucesos, renuncien a sus cargos porque no han podido responder a la sociedad. Ese es el sentir de un amplio sector de la población xalapeña, conocidos, pacientes, amigos y familiares del doctor Ahued, hermano del precandidato de Morena al Senado de la República, don Ricardo Ahued, personas altruistas, trabajadoras y honestas a quienes ha alcanzado la tragedia por la incompetencia de nuestras autoridades. Chequen las redes sociales y verán la ola de protestas y exigencias que hay por este lamentable caso. Miles de ciudadanos esperan una respuesta inmediata de los responsables de darnos seguridad. No queremos pensar que se trata de una venganza política porque el hermano del doctor Gerardo Ahued es candidato de Morena a un escaño en el Senado.