Petróleos Mexicanos es una de las industrias que más contaminación genera y ha sido “irresponsable” al no atender los pasivos ambientales que genera.

La presidenta de la Comisión de Medio Ambiente del Congreso local, Rocío Pérez Pérez, lamentó que algunas filiales de Pemex operen de manera obsoleta, generando contaminación al entorno.

Consideró necesario que el Cámara local se involucre en el tema, para que se haga un “llamado fuerte”  a fin de a obligar a la empresa para atender y remediar la contaminación que genera.

Recientemente se informó que en los pozos Remolino 1971, Remolino 1984, la Estación de Compresión Central San Andrés, y la Planta Deshidratadora San Andrés II ubicada en Papantla y Poza Rica, generan gases altamente tóxicos que no se perciben a simple vista. Investigadores estadounidenses usaron un termógrafo que detectó,  a través de una cámara infraroja, la emisión de gases tóxicos como el  benceno, tolueno, xileno, generadores de cáncer.

Ante ese panorama la legisladora de Morena pidió a sus compañeros legisladores asumir una postura más critica contra las filiales de Pemex, “hemos hecho pronunciamientos los diputados y no vemos ese eco fuerte para poder hacer un llamamiento”.

Pérez Pérez comentó que el daño a la salud es irreversible y se tienen que buscar una solución inmediata al problema que podría detonar afectaciones a los pobladores.

Consideró que es necesario que los habitantes de la zona interpongan denuncias  penales por la contaminación  que se genera,  a fin de que el Congreso pueda asumir una postura más crítica.

Cuestionada si es viable recurrir a otras instancias o mecanismo legal para obligar a la empresa a responsabilizarse por los daños al medio ambiente, señaló que sin alguna queja o denuncia poco se puede hacer.

Insistió que con acciones legales Pemex ya no podrá hacer que no pasa nada, y se tendrá que responsabilizar por los daños al entorno o a la salud de los pobladores de los municipios en los que están asentados.

Isabel Ortega/Avc