Al gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, la muerte del alcalde de Ixhuatlán de Madero, Víctor Manuel Espinoza Tolentino, le ha significado una verdadera crisis, tan solo a unos días del asesinato del alcalde electo de Hidalgotitlán. Sin embargo, parece que le ha sabido sacar la vuelta y golpear duramente no solo a empleados y exempleados del gobierno duartista, sino que ha revirado más duramente contra el PRI veracruzano al involucrar, merced a supuestos mensajes de WhatsApp entre el dirigente estatal priista Renato Alarcón Guevara y el delincuente identificado como autor material del homicidio del edil y otras cuatro personas, entre ellas su esposa Hilda Patricia Carrera Tinoco. Según algunas versiones, el exdelegado del ISSSTE en Veracruz podría ser llamado a declarar por la Fiscalía General del Estado. Con ello, Yunes Linares no solo daría imagen de una rápida investigación para elucidar el crimen (que no ha logrado en todos los demás casos), sino que endilgaría al PRI, a través de su dirigente en Veracruz, la responsabilidad no solo en el asesinato múltiple sino en el funcionamiento en el llamado Cartel de las Despensas.