El mayor problema que sufrimos los veracruzanos es el de la incontenible violencia que a diario cobra vidas. Cientos de paisanos han sido asesinados en este dramático primer año de gobierno del panista Miguel Ángel Yunes Linares; veracruzanos de bien, personas honorables que han caído a manos de peligrosos criminales por robarles sus bienes o por razones que se desconocen (porque a las autoridades no les ha interesado investigar), se suman a las largas filas de asesinados en este estado de guerra en el que nos encontramos. Mientras tanto, el gobierno insiste en imponer una percepción distinta a la realidad. Este domingo, el llamado Grupo de Coordinación Veracruz informó que, con la captura de 17 presuntos delincuentes, se ha logrado desarticular a varias bandas de alta peligrosidad que venían operando en distintas regiones del Estado y los detenidos están proporcionando información acerca de sus cómplices, los cuales ya están siendo buscados. El gobernador Miguel Ángel Yunes dijo que en la zona de Veracruz-Boca del Río se logró la captura de seis sujetos presuntamente integrantes de una célula delictiva autodenominada Cártel de Jalisco Nueva Generación; también, la recaptura de uno de los presuntos asesinos del doctor Casanova. Y mientras lo declaraba, en pleno centro de Xalapa, en el fraccionamiento El Tejar, depositaban bolsas con cuando menos ocho cadáveres desmembrados, el saldo del día solo en Xalapa. ¿En qué estado vive quien nos gobierna? En uno diferente a Veracruz.