A unos días de que el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares entregue su primer y penúltimo informe de gobierno, a cual más se pregunta: ¿Qué demonios va a informar si no ha hecho nada? Y en realidad tienen razón. En este primer año de administración yunista, cuyo origen fue de muchas expectativas, nada ha convertido en realidad de las muchas promesas que hizo en campaña y que fueron la motivación de los votantes para hacerlo gobernador. ¿Meter a la cárcel a los causantes de la tragedia financiera del duartismo?, eso lo hizo el gobierno federal; a sus contlapaches, socios o cómplices, Yunes Linares se encargó de exonerarlos, por lo tanto, no hay resultados positivos de esa promesa. ¿Disminuir la delincuencia en seis meses? Tampoco, porque no solo no lo cumplió sino que se le disparó, lo que deja en evidencia a su administración. Pero hay algo que debe tomarse en cuenta en el ejercicio de rendir cuentas de un año de gobierno, lo que dice la Coparmex en cuanto a la corrupción del gobierno yunista. El consejero de la Coparmex-Xalapa, Augusto Zamora Lara, se queja de que uno de los pendientes de la administración estatal es la falta de obra y también la inseguridad. “Por lo menos a lo que nuestra organización se refiere no ha habido obra, hemos participado y hemos sido respetuosos de asistir a los comités donde nos han tomado en cuenta para participar y actuar como testigos sociales; no hay, que yo sepa, actos que pudiera hablarse de corrupción porque no han hecho nada”.