“La Doña” era el nombre de una cantina que funcionaba en Martínez de la Torre hace apenas diez años. Su dueña, la señora Mariely Manterola Sáinz, hoy diputada panista y presidenta del Congreso Local. En esa taberna se refugiaban nostálgicos parroquianos golpeados en el alma quienes compartían con la dos veces viuda y expareja del locutor y animador de Televisa, Juan “El Gallo” Calderón, sus penas. Esa era la vida de la hoy diputada hasta que en su vida apareció Fidel Herrera Beltrán como gobernador, con quien decidió compartir todo, hasta los retoños. A cambio de eso, Fidel la lanzó como candidata a diputada priista por Martínez de la Torre y, obvio, perdió. Los martinenses conocen su pasado y les repugna. Con “La Doña” se repitió en la fidelidad la historia de la madre de una Barbie en Tempoal, reina de un carnaval, nominada por el partido tricolor para la presidencia municipal, que también fue derrotada en las urnas. Con Javier Duarte de Ochoa, la señora Manterola vivió el capítulo social más aciago en la historia local: fue titular de un fideicomiso de la secretaría de Desarrollo Agropecuario, a cargo, primero, de Manuel Martínez de Leo y luego de Ramón Ferrari Pardiño, el líder de “Los bembones fracasados” de Boca del Río. Todo este oscuro y tenebroso pasado se borró en la yunicidad, gracias a que la familia de la diputada local Mariely Manterola posee cuatro estaciones de radio. Dos en Martínez de la Torre, otra en San Rafael y una más en Misantla. ¿No que los medios tradicionales no son importantes? Hasta pasados corruptos se olvidan.