En una más de las arbitrariedades cometidas por los bancos extranjeros que funcionan en México, este mediodía un cliente de la sucursal de Scotiabank localizado en la entrada al Pasaje Enríquez, fue violentado y amenazado por uno de los funcionarios del banco (Jesús Contreras, ejecutivo de cuenta) con llamar a la Secretaría de Seguridad Pública, para que lo arrestara, solo porque intentó por todos los medios rescatar su tarjeta plástica que fue tragada por uno de los cajeros automáticos sin entregarle la cantidad solicitada de dinero, pese a que sí le fue registrada la operación. En lugar de auxiliarlo, los funcionarios buscaron a toda costa alejarlo del local sin darle solución alguna, lo que ha hecho sospechar que se trata de una operación fraudulenta por parte de los empleados para robar a sus clientes.