Las mujeres priistas andan muy movidas. La renuncia al partido y al cargo de Secretaria General por parte de Regina Vázquez Saut, que le sirvió para ganar dinero sin mover la pestaña, ha puesto en acción a muchas dirigentes y militantes que no tuvieron oportunidad de concursar por la Organización Nacional de Mujeres (ONMPRI), porque ya estaba tamaleado. Y mire que hay de diversos tamaños y de variada geografía. Se mencionan los nombres de Lilian Zepahua, de la desastrosa exdiputada Octavia Ortega Arteaga, de la exdirigente de la CNOP Guadalupe Porras David, de la activa alteña Marilda Rodríguez Aguirre, la exdiputada Anabel Ponce Calderón y, por último, la excandidata a alcaldesa por San Rafael, Lorena Piñón Rivera, quien ha sido por cierto, de toda la lista, la única que acaba de caminar por el PRI en busca de los ciudadanos, luego de haber encabezado la rebelión al interior del partido en contra de Amadeo Flores, anterior dirigente estatal priista, y prácticamente apoyó como nadie al actual dirigente, Renato Alarcón, a conseguir esa posición. Lorena conoce a la perfección los estatutos del PRI, ha sido un activo importante del priismo como voz opositora, es joven y tiene madera. De hecho, bregó para que Regina saliera de la dirigencia estatal. Como las demás mencionadas, Lorena vendría bien en la secretaria general, al menos mucho mejor que la perezosa diputada local del PAN, la traidora priista Regina Vázquez. Si la prelación no procede, lo cual es muy seguro pues Denisse Uribe no es tan conocida, Lorena podría obtener la oportunidad.