Amargo sabor de boca ha dejado la declaración que hizo a los medios de comunicación el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares la noche del pasado domingo, con el pretexto de su “comparecencia” en la PGR para apuntalar las acusaciones de la carpeta de Javier Duarte. Yunes dijo a los periodistas que había videograbado (lo mismo de siempre) a un cómplice de Duarte, quien le había regresado dos aeronaves y algunas propiedades, producto supuestamente del saqueo a las arcas públicas. Pero esta acción no es reciente, lo que el gobernador no dijo es desde cuándo tiene en su poder lo que el exfuncionario duartista le habría regresado y a cuánto asciende, tampoco dijo cuántos más han cedido a sus presiones regresando parte de lo robado a los veracruzanos. Por eso es que, a través de una solicitud de transparencia, Carlos Emilio Gidi Blanchet, presidente de la Organización Nacional Anticorrupción (ONEA), exige al gobernador Miguel Ángel Yunes Linares un informe pormenorizado de las reuniones con los presuntos cómplices de Javier Duarte y los bienes que fueron entregados al gobierno estatal. Por el comportamiento que ha tenido Yunes Linares a lo largo de este caso, y por la tranquilidad que denotan muchos miembros del cartel de Duarte, se deduce que ya regresaron bienes y fuertes cantidades de dinero. Entre hampones es muy común el dicho de que nadie sabe para quién trabaja.