La Rectoría de la Universidad Veracruzana (UV) habrá de renovarse el primero de septiembre del presente año. En esta ocasión, el testigo de honor será el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, así como en el 2013 hizo lo propio el exmandatario Javier Duarte de Ochoa, cuando rindió protesta Sara Ladrón de Guevara González ante los más de 400 integrantes del Consejo Universitario General. Sin embargo, si bien los gobiernos anteriores se mostraron respetuosos de la autonomía de la UV y de la decisión de la Junta de Gobierno para elegir al nuevo rector, todo parece indicar que ello no sucederá con el nuevo gobierno panista. Resulta que entre la comunidad universitaria (académicos e investigadores) crece la percepción de que el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares intenta influir en la elección del nuevo Rector para imponer a “su candidato”, que no sería la doctora Sara Ladrón de Guevara. El apoyo del gobernador estaría enfocado a favor del exdirector de la Facultad de Derecho, Manlio Fabio Casarín León, quien se registró como aspirante a la rectoría, o de otro de los aspirantes adversarios de la actual Rectora. “No permitiremos que se trate de vulnerar la autonomía universitaria”, dicen los académicos, al tiempo que se muestran inconformes con el trato que han recibido del gobernante quien usó a la máxima Casa de Estudios para llegar al gobierno y ahora intenta apoderarse políticamente de ella para volver a usarla a favor de su hijo.