Todos lo hemos utilizado, WinRAR es un programa que prácticamente todos los usuarios de Windows conocen, y NADIE ha pagado. Su función era sencilla pero fundamental: permitía descomprimir archivos.

Para aquellos que lo conocen, se habrán dado cuenta que pese a que este software era de licencia -exigía un pago-, y nos ponía un periodo de prueba de 40 días, al término de este tiempo, seguía funcionando sin problema alguno. Aún después de años.

¿Por qué sucedía esto?, ¿Terminó en bancarrota la empresa que lo creó?, les tenemos la respuesta.

Después de casi tres décadas de existencia, la gente de CHM Tech encontró la respuesta a esta duda.

La historia

En 1993 se presentó un nuevo tipo de archivo que facilitaría el envío masivo de documentos vía correo electrónico. La extensión RAR se refiere a Roshal Archive, apellido de su inventor, Eugene Lazarevich Roshal.

On-Line Services 2000, S.L., lanzó este programa en 1995. No lo negaremos, es rara la persona que alguna vez hizo el pago por el programa. Esa situación no impidió que lograran monetizar su uso. El plan para lograrlo fue muy interesante.

La idea de sus creadores fue hacer de WinRAR un programa tan utilizado a nivel mundial, que resultara casi imposible trabajar sin él en gran parte del mundo. Incluyendo las empresas.

Son éstas las que pagan la licencia de este software, de hecho, para sus creadores que los usuarios de casa paguen por su servicio es casi anecdótico. De este modo es como ganan dinero.