Las autoridades de la Universidad Veracruzana tienen por obligación cuidar el prestigio académico y de investigación científica que se lleva a cabo en sus claustros. Por eso es grave que, de ser cierto lo dicho por Sergio Melo Hernández, Director de Comunicación Social del Congreso del Estado, nuestra Alma Mater haya hecho trabajos, cobrados, de análisis de medios, para avalar la contratación de espacios publicitarios en medios informativos. El señor Melo afirma que las decisiones que ha tomado en materia de relación comercial con medios tienen como base un estudio que le hizo la UV, “en el que se analizan tendencias del consumo de información de parte de la población”. Es una auténtica estupidez decir que la Universidad Veracruzana, institución en la que laboran expertos en la materia como el titular de Comunicación Universitaria, Raciel Martínez, y en la que se imparte, con la seriedad y el rigor científico que se necesita, la carrera de comunicador, con una plantilla de maestros que también son especialistas, se haya fundado la asignación de contratos con medios en su mayoría patitos o inexistentes. No es posible que nuestra Casa de Estudios esté poniendo en evidencia su prestigio elaborando “análisis” poco serios, de probada falsedad, sobre la importancia de los medios de comunicación, los cuales sirven como referente para que el Congreso tome decisiones que tienen que ver con la disposición de fuertes sumas de dinero con las que se trafica en un ambiente de corrupción e impunidad. La doctora Sara Ladrón de Guevara debe poner atención en estos asuntos en vez de andar promoviendo su reelección.