“Hoy me tocó a mí, mañana te va a tocar a ti”. Con esa frase lapidaria, el periodista de la cadena ESPN, Odini Ciani, cierra un video en el que con voz entrecortada, lágrimas y una evidente mezcla de desolación y enojo pide justicia al gobierno mexicano por el brutal asesinato de su hermana, quien ejercía la profesión de médico en Tijuana, Baja California. Ciani relató que un sujeto armado ingresó a su consultorio y asesinó a su familiar con tres disparos. “El día de ayer, aquí en Tijuana, Baja California, mataron a mi hermana. La ejecutaron, entraron a su consultorio, ella era doctora. Una mujer que entregó su vida a la salud y que por momentos no cobraba la consulta. Ayer en presencia de su hijo, hija y de mi madre, un delincuente entró a matar a mi hermana”. Ese tipo de escenas son las que vivimos en Xalapa y en otras muchas ciudades del estado, todos los días, a cada momento, lo que nos ha llevado a vivir en la zozobra y el miedo. Y es que nuestras autoridades se empeñan en seguir atendiendo los asuntos electorales, asegurando la llegada al poder de sus familiares, sin reparar en que tienen un compromiso más importante que es velar por la seguridad de sus gobernados que están siendo masacrados por peligrosas bandas delictivas. ¿Qué esperan para asumir su compromiso?, ¿que ya no quede nadie?