La administración de seis meses del gobernador panista Miguel Ángel Yunes Linares, no pasó la prueba en la elección de ayer. Según los analistas su partido en alianza con el PRD logró un millón 32 mil votos mientras que el resto de los partidos, los de oposición al PAN donde se refugia parte del descontento social sumaron dos millones tres mil votos, más el abstencionismo conformado por los que no creen en ningún partido político, menos en el PAN-PRD en el gobierno, es lo que hay que tomar como referente sobre el rechazo al llamado “gobierno del cambio”. De un padrón electoral de más de cinco millones de veracruzanos, más de la mitad prefirieron no salir a votar o no pudieron por el miedo a ser víctimas de la violencia que se engendró desde las entrañas del poder para evitar hacer realidad la voluntad popular, que en nada favorece a un gobierno que ha decepcionado a los habitantes de esta entidad sumidos en la miseria y la inseguridad.