Ya en otras ocasiones he insistido en el tema de las trampas legales que hace la compañía Telcel, a fin de exprimir lo más posible a sus atribulados clientes, que de por sí pagan el servicio de telefonía móvil más caro del mundo.

Una de aquéllas tiene que ver con los supuestos números gratis. Resulta que esas llamadas son sin costo, pero solamente durante los primeros cinco minutos, y a partir de ahí la compañía cobra una tarifa por minuto, cosa que no explica con claridad o lo hace en el contrato con letra chiquita. Así qué hay muchos usuarios que piensan que pueden hacer largas llamadas a sus números “gratuitos” y terminan pagando cuotas extras a la mensualidad, en el caso de que tengan algún plan, o se les acaba su saldo si están en la modalidad Amigo, que es de prepago.

Esto quiere decir, ni más ni menos, que los números gratuitos pueden salir -y por lo general salen- caros, muy caros.

Pero hay más. Si tiene usted contratado un plan con determinados minutos, digamos 500 al mes, y no ha utilizado todos, podría pensar que los minutos adicionales de las llamadas gratuitas serían tomados de esos minutos sobrantes. Pues no. Los minutos después de los cinco gratuitos se cobran aparte, y el plan entonces se encarece sin que muchos clientes se den cuenta del motivo real.

Los malandrines financieros de la compañía aprovechan el hecho de que muchísimas personas pagan el servicio sin revisar el recibo.

Un amigo que es muy inteligente para contrarrestar esas trampas, me comentó que él optó por dar de baja sus números gratuitos… y desde hace meses no ha tenido que pagar nada adicional, porque resulta que nunca consume todos los minutos de su paquete.

Bueno, pues algo similar sucede con las llamadas por cobrar: a veces, algún familiar o amigo que no tiene saldo nos llama y escuchamos una grabación en la que se nos pide que autoricemos que esa llamada sea por cobrar, y que se cargue a nuestra cuenta. Si decimos que sí, ¡cuidado!, porque la compañía cobra esos minutos de manera adicional, y no los considera dentro del plan que tengamos contratado.

Lo que hace mi amigo inteligente cuando recibe una llamada por cobrar, es que no la acepta, y de inmediato marca él al teléfono del que le han llamado. Así, los minutos se toman de su plan y Telcel no se los cobra adicionalmente.

Qué problema tenemos los mexicanos con nuestras leyes comerciales, que tenemos que estar cuidándonos de las compañías que ofrecen servicios vitales, como los bancarios o los telefónicos. A ver si en Europa o en Estados Unidos podría la empresa de Carlos Slim hacer estas trampas de la fe. Tendría una catarata de denuncias legales encima, y una larga fila de indemnizaciones millonarias por pagar.

Pero en México todo lo pueden los poderosos.

Deberíamos preguntarnos qué hacen los funcionarios de Profeco ante estas irregularidades en el cobro en que cae constantemente Telcel.

¿Estarán de acuerdo?

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