La evidente desconfianza que tiene en quienes se acercan a él con intenciones de apoyarlo, que no la tenía antes, y su protagónico afán de estar en todo y de ser el actor más importante de todo evento, llevó al gobernador Miguel Ángel Yunes Linares a armar un equipo de trabajo, para su administración de dos años, con puro improvisado dentro de la administración pública, con jóvenes que carecen de una idea clara de lo que es el servicio público y que mentalmente están dispuestos a atender las instrucciones de su jefe al pie de la letra, sin chistar, sin poder opinar porque saben que el jefe se puede molestar. Lo mismo que hizo Fidel Herrera en su gabinete solo que El Tío sí delegó funciones en quienes designó en todos los cargos, nombró a los administradores de cada secretaría de despacho a los que les pidió acordar directamente con él y ahí amarró las manos a todos para tener el control de toda la estructura de gobierno. No es el caso de Yunes Linares quien nombró a titulares de importantes dependencia sin el perfil para ocupar los cargos y, como en el caso del Fiscal Jorge Winckler, por su notoria novatez ha tomado decisiones equivocadas, da declaraciones pésimas a la prensa y se comporta como chivo en cristalería. ¿A poco no hay en Veracruz mejores abogados que este muchacho?