Ante la creciente ola de violencia que se desató en Veracruz desde que el nuevo gobierno panista entró en funciones, y que cada día cobra más vidas a pesar de la presencia de elementos de la Gendarmería, el Ejército y la Marina, los ciudadanos ven con angustia que su gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, en vez de ponerse a gobernar como lo prometió en campaña, dedica buena parte de su tiempo a grabar videos para descalificar a Andrés Manuel López Obrador, a intervenir en el PAN estatal para imponer candidatos y a hacer grilla mientras los problemas crecen. No hay que olvidar sus dos promesas hechas en campaña: combatir la corrupción metiendo en la cárcel a los responsables del desastre económico de Veracruz, y la otra, disminuir y acabar con la violencia usando alta tecnología, como drones, porque “yo sé mucho de esto”. De las dos promesas que despertaron una gran expectativa y por lo que la mayoría votó por él, ninguna ha cumplido en estos cinco meses que lleva su administración. A Duarte lo tiene bajo custodia el gobierno de Enrique Peña Nieto en Guatemala, y al resto de la banda en la completa impunidad; lo de la violencia ya rebasó cualquier límite sin que se vea por dónde va a terminar, a menos que el gobernador Yunes Linares decida ponerse a gobernar en serio y aplicar sus conocimientos y experiencia en materia de seguridad pública para proteger a sus gobernados, al ritmo de ¡ya, ya, ya!