Coatzacoalcos, Ver.- Tras la explosión del 20 de abril de 2016 en la planta Clorados III, administrada en conjunto por Pemex y la empresa privada Mexichem, el Congreso de la Unión aprobó por unanimidad la rescisión del contrato entre la paraestatal y la compañía, lo cual no ha tenido efecto a un año de la tragedia que enlutó a decenas familias del sureste veracruzano y que dejó a cerca de 500 personas sin empleo.

En entrevista telefónica, después de realizar un pronunciamiento al respecto en la tribuna del Congreso, la diputada federal y coordinadora de la bancada de Morena, Rocío Nahle García, dio a conocer la resolución que se efectuó poco tiempo después de la explosión, pero que hasta la fecha no ha sido acatado por la exparaestatal.

La legisladora y representante del distrito 11, correspondiente al sur de Veracruz, también agregó que hasta la fecha Mexichem no ha dado a conocer las causas exactas de por qué ocurrió la explosión que dejó como saldo 32 personas muertas y al menos 150 heridos.

Clorados III se trataba de la única planta que producía monó­mero cloruro de vinilo, que a su vez se usa para fabricar artículos plásticos. En julio del 2013, casi la mitad del Complejo Petroquímico Pajaritos fue desincorporado, de acuerdo con el Diario Oficial de la Federación, y se constituyó la empresa Petroquímica Mexicana de Vinilo, S.A. de C.V. como un modelo de sociedad de coinversión de Pemex Petroquímica con el consorcio privado Mexichem, S.A. de C.V

A un año del siniestro, trabajadores de Pajaritos revelaron que ya se iniciaron los trabajos de limpieza y descontaminación del área con el objetivo de desmantelar las instalaciones y construir una nueva planta que estaría concluida en un período aproximado de 7 años.

No obstante, de casi 600 obreros que tenían trabajo en Clorados III por el mantenimiento del lugar y otras actividades, en la actualidad menos del 10% han sido recontratados, por lo que el incidente ha representado un fuerte impacto económico para familias de Mundo Nuevo, Nanchital, Coatzacoalcos, Minatitlán y Agua Dulce, principalmente.

Ante este panorama, Nahle García sentenció que no se puede realizar esa acción ya que el convenio entre la empresa privada y Pemex debió haberse disuelto desde el 2016. También agregó que a raíz de la explosión se ha paralizado una importante línea de producción, ya que la planta operada por Petroquímica Mexicana de Vinilo es única en su tipo en América latina.

Violeta Santiago/Avc