Sobre la avenida Miguel Alemán, a cuatro cuadras de la Secretaría de Salud, en Xalapa, ya puede verse la nueva realidad de quienes habrán de beneficiarse con las inversiones públicas del gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares. Al menos, en el sector Salud. En un tiempo récord, los Laboratorios Chopo, propiedad de empresarios poblanos, han levantado su sede en la capital veracruzana. Ahí cuentan con un equipo especializado para realizar cualquier tipo de exámenes clínicos y, sí, ha adivinado: a esos laboratorios son enviados los pacientes de la Secretaría de Salud para que les hagan estudios de imagen o análisis de lo que sea. Con el color azul del partido en el poder, se dice que el doctor Irán Suárez Villa, Secretario de Salud del gobierno veracruzano, estaría involucrado. El  otorgamiento de concesiones y contratos, la mayoría sin concurso, a empresas poblanas ha tomado un cariz de escándalo. Sin embargo, no ha trascendido el conflicto de interés del esposo de la directora del DIF estatal en estas negociaciones que incluyen millonarios contratos para la adquisición de enormes lotes de medicamentos, la prestación de servicios especializados y, como en este caso, las garantías para que empresas de análisis clínicos puedan competir ventajosamente por sobre las empresas locales. Esto se está uniendo a la contratación de cuates poblanos del galeno peroteño nacionalizado en la ciudad de los camotes.