Quienes saben del comportamiento y el poder que tuvo el contador Mauricio Audirac Murillo en las dos últimas administraciones, confían o temen (según el caso) que el extitular del Orfis, excontralor general del Estado y exsecretario de Finanzas y Planeación, comience a delatar a los cómplices de los gobiernos de Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa. Y es que el cuenqueño conoce a fondo, porque lo vivió, todos los negocios que se hicieron al amparo del poder en estos doce años en que devastaron al estado sus cómplices, porque además de participar activamente como saqueador, Audirac supo y debe contar con pruebas de la terrible corrupción en que se metieron casi todos los funcionarios de las mencionadas administraciones así como sus familiares y socios que se prestaron a participar en el robo a las arcas. La esperanza ahora es que la información que proporcione Audirac sirva para encarcelar a todos los pillos de la fidelidad y el duartismo, no sea que se utilice para hacerlos devolver, en lo oscurito, los miles de millones que se robaron, y los veracruzanos ni nos enteremos, o se use para financiar las campañas de los candidatos de la alianza PAN-PRD a las presidencias municipales y del que sea al Gobierno de Veracruz en el 2018. Todo es posible.